lunes, 20 de julio de 2026

 


Conmemorando los 250 años de independencia.

ESPAÑA ACUDE AL RESCATE

 

 

 

La Corona española desde los inicios de la rebelión veía como una buena estrategia respaldar a los patriotas, pues con ello debilitaba a Gran Bretaña. Aunque en el relato no aparece como la gran aliada, la realidad es que España acometió la mayor carga tanto de “información” como militar y económica suministrando cientos de miles de libras de pólvora, miles de mosquetones, ropa, medicinas y prestamos que jamás se devolvieron.

 

Ya en octubre de 1778, en carta dirigida a Gouverneur Morris (1), George Washington le transmitía la necesidad de que España se uniera en las hostilidades, ya que sin el apoyo naval, político y militar español los franceses en solitario difícilmente podrían vencer a Gran Bretaña. Le escribió: “Si los españoles anexionaran sus flotas a la de Francia y diera comienzo a las hostilidades, mis dudas disminuirían, de no darse el caso, me temo que la Marina británica tiene mucho poder para contrarrestar el esquema de Francia”.

 

Fue el 21 de junio de 1779 cuando el apoyo del rey Carlos III llego, al declarar la guerra a Gran Bretaña, sustento que se mantuvo hasta la decisiva batalla de Yorktown en 1781, hecho que cambio el curso de la historia para una España que todo lo tenía y todo lo perdió. A partir de esa fecha el relato paso a ser la verdad en detrimento del dato, un ejemplo de cuanto decimos es el siguiente: Ya casi al final del malecón de la Habana, antes de llegar a la embajada de Estados Unidos se erige el monumento a los héroes del hundimiento del USS Maine donde el 15 de febrero de 1898 murieron 266 tripulantes y desencadeno la guerra hispano-americana, que terminó por liquidar en tres meses y medio la presencia española en América y Asia. A día de hoy, aun nadie se pone de acuerdo sobre el autor que lo provocó.

 

Como ya comentamos en anteriores artículos, debemos destacar al almirante Luis de Córdoba (1706-1796),  Diego de Gardoquí y Arriquibar (1735-1798), la ciudad de La Habana y al general Bernardo de Gálvez (1746-1786), que nada más obtenida la declaración formal sus tropas expulsaron a los británicos de los fuertes Bute (Manchac), New Richmond (Baton Rouge) Fuerte Panmure (Natchez), los puestos de Amite, Thomson Creek y Graham donde capturo a medio millar de soldados británicos, rompiéndoles ese canal de abastecimiento. Un año después, en 1780, tras un asedio tomo Mobile (Alabama), Fort Charlotte, Fort Barrancas y Fort Red Cliffs, En 1781 lidero la campaña para la toma de Panzacola (Pensacola), principal bastión en la Florida Occidental, siendo expulsados los británicos el 9 de mayo de 1781. Victorias clave en el posterior Tratado de Paris.

 

En 1783, al finalizar la guerra, el Congreso en agradecimiento, resolvió que su retrato se colgara en la sala del “Confederation Congress” como reconocimiento a su valiosa ayuda. Al igual que ocurrió con la devolución de la deuda, nada se hizo. Ha sido necesario esperar trescientos treinta y tres años -año 2014- y a la labor personal de don Manuel Olmedo, vicepresidente de la Asociación Bernardo de Gálvez de Málaga, que se cumpliera la resolución de 1783. Una suerte que se conserve el escrito.

 

En 1786, siendo virrey de Nueva España, falleció en Tacubaya, otrora ciudad residencial lindante a la capital. Hace dos años, en 2024, siendo presidente de los Estados Unidos Joe Biden, su secretario de Marina, Carlos del Toro (Commander. Capitán de Fragata y nacido en La Habana), anunció que un destructor de la clase Arleigh Burke llevaría el nombre de Gálvez.

 

Hablemos ahora de Diego de Gardoqui y Arriquibar, hijo de una familia de banqueros y navieros con una larga tradición mercantil con las Trece Colonias (La Casa Gardoqui), desde 1775 empezó a facilitar suministros a los rebeldes con el aval del secretario de Estado español, el Conde de Floridablanca, ejerciendo de enlace extraoficial entre Madrid y los agentes de las Trece Colonias en Europa Silas Deane (1738-1789) y Benjamín Franklin (1706-1790). Su cooperación se centró en el suministro a las tropas francesas en el Atlántico Norte y Nueva Orleans. Fue el primer embajador de España en Estados Unidos (1784-89).

 

No podemos finalizar este artículo sin exponer la aportación de la flota del almirante Luis de Córdova y Córdova cuando en plena guerra de independencia norteamericana, con 68 navíos, donde el Santísima Trinidad portaba la insignia de Córdova, en agosto de 1779 entro en el Canal de la Mancha, capturo al navío ingles Ardent, de 74 cañones, la Royal Navy se retiró causando un colapso al comercio británico y la Bolsa de Londres ceso su actividad. Por esta campaña el rey de España le concedió la Gran Cruz de Carlos III y el rey Luis XVI de Francia le regalo una caja de oro con la dedicatoria “Luis a Luis”.

 

El 9 de agosto de 1780, con 27 navíos a su mando, a la altura del cabo de Santa María (Portugal) desarticuló los planes británicos al capturar un convoy incluidas tropa y suministro. Cuando recibió la notica el rey Jorge III, tal fue el impacto emocional que sufrió una lipotimia. Apreso 57 fragatas que transportaban efectos por valor de dos millones de libras en lingotes y monedas de oro, 80.000 mosquetes, 3.000 barriles de pólvora, vestuario y equipación para doce regimientos de infantería y 3.000 prisioneros, de los cuales 1.400 eran oficiales y soldados. Fue el mayor desastre logístico de la historia naval británica. La Bolsa de Londres se desplomo 18 puntos porcentuales y la compañía de seguros Lloyd´s entro en números rojos.

 

Y por último hablar de La Habana con su protector puerto y buen calado, su castillo de los Tres Reyes del Morro, la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña capaces de disuadir a todo atacante y, su flota garante de la seguridad de las rutas marítimas en el Caribe y centro neurálgico para la coordinación de las operaciones. Su astillero era el más completo de España, allí trabajaban los mejores carpinteros de rivera y artesanos, donde construir y reparar buques con notable rapidez. La recién creada Marina de las Trece Colonias encontró lugar seguro para avituallarse y realizar reparaciones.

 

No quiero finalizar sin recordar la labor de intendencia, logística y de espionaje que España desempeño, que en muchos apartados llego a superar al militar, diré para finalizar con este artículo describiendo la estrategia llevada a cabo en la decisiva batalla de Yorktown, los patriotas y los soldados aliados, se habían negado a iniciar las hostilidades sin recibir antes su salario y fue la recaudación in extremis de medio millón de pesos en plata aportados por España lo que resolvió la toma de decisión.

 

Ramón Morcillo López Ph.D.

Doctor en Psicología

Colegiado CV.06004

Licenciado Filosofía y CC. Educación

rmorcillo@ext.ucam.edu

morcillo@cop.es

 

Cartagena, 20 de julio de 2026

 

 

1.      Uno de los Padres fundadores de los Estados Unidos y firmante de los Artículos de la Confederación y la Constitución de los Estados Unidos. Escribió el Preámbulo de la Constitución.

2.      Washington, G. (1778) “From George Washington to Gouverneur Morris, 4 October 1778” Papers of George Washington. Revolutionary War Series, vol. 17,15 September-31 October 1778 (ed Philander D. Chase) University of Virginia Press. Pp. 253-255. Disponible en Founders Online.

3.      Chavez, T.E. (2002) Spain and the Independence of the United States: An Intrinsic Gilf. Albuquerque: University of New México Press.

4.      Quntero Saravia, G.M. (2018) Bernardo de Gálvex: Spanish Hero of the American Revolution. Chapel Hill: University of Nort Carolina Press.


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