martes, 2 de junio de 2026

 

Desde el Mediterráneo con una sonrisa.

TIEMPO DE CONMEMORAR

 

George Washington admiro y agradeció el apoyo del rey Carlos III de España y del general Bernardo de Gálvez, (1) hombres decisivos en el triunfo que llevo a la independencia, pero la influencia de España en su vida fue más allá de lo militar, prueba de ello fue su amistad con Juan de Miralles (ver anterior artículo) y con el comerciante bilbaíno que estuvo a su lado en la ceremonia de toma de posición presidencial en 1789 Diego de Gardoqui, (estatua erigida en el parque Benjamín Franklin de Filadelfia) que gracias a sus clandestinos suministros la batalla de Saratoga (1777) fue todo un éxito.

En verano de 17867, mientras presidia la Convención Federal en Filadelfia, Washington adquirió una edición inglesa de “Don Quijote” traducida por Tobías Smollett (Londres 1786) al precio de veintidós chelines y seis centavos en moneda de Filadelfia. Al ser nombrado Diego de Gardoqui embajador (2), le regalo un “Quijote” de la mejor edición publicada en Madrid (1780). En la finca de Mount Vernon (3) se conservan ambos ejemplares.

Washington, innovador agricultor que para regenerar sus tierras siempre alternaba las plantaciones de tabaco con cereales y otras variedades deseaba tanto para su finca como para el ejercito un burro español, la raza ibérica era considerada la mejor del mundo no solo por su mayor tamaño, sino por su reconocida valía como sementales -como sabemos la mula es el cruce de un burro con yegua- pero la prohibición de exportarlos impedía su adquisición -al igual que ocurrió con la lana merina exclusiva de España hasta la invasión corsaria inglesa en el siglo XVIII- Su representante diplomático en España en 1779 -al inicio como secretario de la legación dirigida por John Jay- William Carmichel al conseguir la complicidad del conde de Floridablanca, ministro de asuntos exteriores e informar a Carlos III, este autorizó que dos burros partieran hacia Mount Vernon, uno murió en la travesía llegando el otro el 26 de octubre de 1785 al puerto de Gloucester en Massachusetts. Al ansiado regalo Washington le puso por nombre “Royal Gift” (Regalo real) con el que logró las mejores mulas para tareas agrícolas y de carga imprescindible para los militares. En el archivo de Mount Vernon consta que, en el año 1785, en la hacienda habían 130 caballo y ninguna mula. En 1799, año del fallecimiento de Washington había 58 mulas y 25 caballos. “Royal Gift” también se convirtió en una fuente de ingresos como semental por cinco guineas la temporada, que abarcaba del 1 de abril al 1 de agosto. Con este hecho “Roya Gift” paso a ser el padre de las mulas norteamericanas. Su aporte a los soldados fue tan destacado que se convirtió en símbolo, siendo el “Army Mule” emblema oficial del U.S. Army y de la distinguida Academia de West Point.

 

 

(1)  Bernardo de Gálvez (1746.1786) facilito a los patriotas dinero, medicinas, armamento e información clave desde Cuba al rio Mississippi. Gracias a su heroicidad en Mobile y Pensacola, fue ascendido a teniente general. Culmino su carrera como virrey de Nueva España donde dio comienzo las obras del palacio de Chapultepec y patrocino la expedición botánica a Nueva España de Martin de Sesse y José Mariano Mociño. La ciudad de Galveston en Texas lleva su nombre en honor a sus méritos.

El 16 de diciembre de 2014, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama promulgo la Ley Publica 113-229 (Public Law 113-229) concediendo la ciudadanía honoraria de los Estados Unidos a Bernardo de Gálvez y Madrid, ilustre Vizconde de Galveston y Conde de Galvez. Su retrato figura en la sala de fundadores del Congreso de los Estados Unidos.

Desde 2024 una fragata de la clase Constellation (FFG-67) lleva su apellido “USS Galvez”.

La foto que se adjunta corresponde a la Spanish Plaza. Mobile. Alabama

(2)  Diego de Gardoqui (1735-1798) fue un financiero y diplomático español, miembro de la empresa familiar Joseph de Gardoqui e hijos, propietarios de una gran flota de navíos mercantes. Desde 1775, a través del rio Misisipi enviaba fusiles, bayonetas, reales y pesos a los patriotas.

En 1785, como embajador oficial impulso la construcción de la primera iglesia católica de Estados Unidos, -en aquel año San Agustín seguía siendo española- situada en la calle Barclay de Nueva York, de nombre San Pedro. A la bendición y celebración de la primera misa de esta iglesia, el 20 de junio de 1786, acudió el propio George Washington. En octubre de 1836 se puso la primera piedra de la nueva iglesia y en febrero de 1838 finalizo su actual estructura. Esta iglesia fue financiada por el rey Carlos III de España, el arzobispo de la ciudad de México, Alonso Núñez de Haro que también dono el cuadro de la crucifixión situado en el altar mayor, obra del ecuatoriano José María Vallejo, y también financiada por el obispo de Puebla, Victoriano López Gonzalo. Desde su fundación el rey de España tiene un banco reservado.

El 30 de abril de 1789, participó en Nueva York, entonces capital del país, en la toma de posesión del presidente, desfilando tras John Jay.

(3)  La finca de Mount Vernon, en homenaje al almirante británico que libro la batalla de Cartagena de Indias (del 13 de marzo a 20 de mayo de 1741), una de las mayores derrotas en la historia de la Marina Real británica frente a España. Con una flota de ciento ochenta y seis buques, -nada igual visto hasta el desembarco de Normandía- con veintisiete mil seiscientos hombres y armado de dos mil cañones, frente a seis navíos de línea y tres mil seiscientos hombres, después de informar a la Corona de la victoria y acuñar moneda conmemorativa de la destrucción de los fuertes de Cartagena, simbolizado con Blas de Lezo arrodillado ante Vernon, el Alto Mando británico después de los cientos de fallecidos, ordeno la retirada, no sin antes incendiar cinco naves por falta de tripulación y, ocultar esta batalla hasta el día de hoy de los libros de historia.

 

Ramón Morcillo López Ph.D.

Doctor en Psicología

Colegiado CV.06004

Licenciado Filosofía y CC. Educación

rmorcillo@ext.ucam.edu

morcillo@cop.es

 

1 de julio de 2026

 

 

Referencias.

(4)  https://founders.archives.gov/documents/Washington/04-03-02-0201

(5)  William Carmichael al Conde de Floridablanca, 12 de noviembre de 1784, Archivo Histórico Nacional, Madrid, España (AHN), Estado,Leg. 3885, exp. 26

(6)  José Emilio Yanes, El regalo de Carlos III a George Washington. El periplo de Royal Gift (Aranjuez, España: Ediciones Doce Calles, 2019), 112-115.

 

 


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