Desde el Mediterráneo con
una sonrisa.
TIEMPO
DE CONMEMORAR
George
Washington admiro y agradeció el apoyo del rey Carlos III de España y del
general Bernardo de Gálvez, (1) hombres decisivos en el triunfo que llevo a la independencia,
pero la influencia de España en su vida fue más allá de lo militar, prueba de
ello fue su amistad con Juan de Miralles (ver anterior artículo) y con el
comerciante bilbaíno que estuvo a su lado en la ceremonia de toma de posición
presidencial en 1789 Diego de Gardoqui, (estatua erigida en el parque
Benjamín Franklin de Filadelfia) que gracias a sus clandestinos suministros
la batalla de Saratoga (1777) fue todo un éxito.
En
verano de 17867, mientras presidia la Convención Federal en Filadelfia,
Washington adquirió una edición inglesa de “Don Quijote” traducida por Tobías
Smollett (Londres 1786) al precio de veintidós chelines y seis centavos en
moneda de Filadelfia. Al ser nombrado Diego de Gardoqui embajador (2), le
regalo un “Quijote” de la mejor edición publicada en Madrid (1780). En la finca
de Mount Vernon (3) se conservan ambos ejemplares.
Washington,
innovador agricultor que para regenerar sus tierras siempre alternaba las
plantaciones de tabaco con cereales y otras variedades deseaba tanto para su
finca como para el ejercito un burro español, la raza ibérica era considerada
la mejor del mundo no solo por su mayor tamaño, sino por su reconocida valía
como sementales -como sabemos la mula es el cruce de un burro con yegua- pero
la prohibición de exportarlos impedía su adquisición -al igual que ocurrió con
la lana merina exclusiva de España hasta la invasión corsaria inglesa en el
siglo XVIII- Su representante diplomático en España en 1779 -al inicio como
secretario de la legación dirigida por John Jay- William Carmichel al conseguir
la complicidad del conde de Floridablanca, ministro de asuntos exteriores e
informar a Carlos III, este autorizó que dos burros partieran hacia Mount
Vernon, uno murió en la travesía llegando el otro el 26 de octubre de 1785 al
puerto de Gloucester en Massachusetts. Al ansiado regalo Washington le puso por
nombre “Royal Gift” (Regalo real) con el que logró las mejores mulas para
tareas agrícolas y de carga imprescindible para los militares. En el archivo de
Mount Vernon consta que, en el año 1785, en la hacienda habían 130 caballo y
ninguna mula. En 1799, año del fallecimiento de Washington había 58 mulas y 25
caballos. “Royal Gift” también se convirtió en una fuente de
(1)
El
16 de diciembre de 2014, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama
promulgo la Ley Publica 113-229 (Public Law 113-229) concediendo la
ciudadanía honoraria de los Estados Unidos a Bernardo de Gálvez y Madrid,
ilustre Vizconde de Galveston y Conde de Galvez. Su retrato figura en la sala
de fundadores del Congreso de los Estados Unidos.
Desde
2024 una fragata de la clase Constellation (FFG-67) lleva su apellido “USS
Galvez”.
La
foto que se adjunta corresponde a la Spanish Plaza. Mobile. Alabama
(2)
El 30 de
abril de 1789, participó en Nueva York, entonces capital del país, en la toma
de posesión del presidente, desfilando tras John Jay.
(3) La
finca de Mount Vernon, en homenaje al almirante británico que libro la batalla
de Cartagena de Indias (del 13 de marzo a 20 de mayo de 1741), una de
las mayores derrotas en la historia de la Marina Real británica frente a
España. Con una flota de ciento ochenta y seis buques, -nada igual visto hasta
el desembarco de Normandía- con veintisiete mil seiscientos hombres y armado de
dos mil
Ramón Morcillo López
Ph.D.
Doctor en Psicología
Colegiado
CV.06004
Licenciado
Filosofía y CC. Educación
morcillo@cop.es
1 de julio de
2026
Referencias.
(4) https://founders.archives.gov/documents/Washington/04-03-02-0201
(5) William
Carmichael al Conde de Floridablanca, 12 de noviembre de 1784, Archivo
Histórico Nacional, Madrid, España (AHN), Estado,Leg. 3885, exp. 26
(6) José
Emilio Yanes, El regalo de Carlos III a George Washington. El periplo de Royal
Gift (Aranjuez, España: Ediciones Doce Calles, 2019), 112-115.
