sábado, 5 de julio de 2025

 

CULTIVAR EMOCIONES SALUDABLES

PARA LA SALUD MENTAL.

 

En estos momentos sociales donde la depresión, el estrés, la ansiedad e incluso la soledad se han agudizado convirtiéndose en pandemia, fomentar estados de tranquilidad y serenidad interior no solo es beneficioso, sino que se ha vuelto esencial para la salud mental y el bienestar de la población, realidad que nos lleva a trabajar con herramientas que la cultiven como un hecho preventivo y necesario dada su labor terapéutica.

Empezaremos diciendo que hablar de emociones saludables en ningún momento quieren decir que sean por sí mismas sinónimo de positivas, las llamamos saludables porque en el momento dado, sabemos reconocerlas, manifestarlas y tratarlas adecuadamente, sin represión alguna, permitiéndonos al aceptarlas incrementar nuestro crecimiento personal, maduración. Un ejemplo de ellas que, por nuestra inmediata respuesta positiva, hemos convertidas en saludables pueden ser:

·       Tristeza. Ante ella cuando ocurre, que reflexionamos sobre el tema, vamos a la causa, utilizamos la energía para recrearnos en la escena, terminando por comprender con el siguiente paso de aceptar. Llorar si se requiere o hablar con un amigo.

·       Alegría. En cuanto llega, lo primero agradecer, compartirla y disfrutar de esos momentos.

·       Miedo. Al reconócelo, saber por qué llegó, saber tomar las precauciones necesarias, aceptar y buscar apoyo si fuera necesario.

·       Disgusto. Saber expresar ese malestar con calma, sin agredir en ningún momento.

En función de las respuestas que hemos llevado a cabo aparecen en nosotros seis grandes manifestaciones:

1.      Empatía. Nuestra capacidad de ponernos en el lugar del otro. Comprenderle, respetarlo y nuestra primera descarga hormonal: oxitocina.

2.      Hablar adecuadamente. Saber transmitir asertivamente y de forma respetuosa lo que en ese momento estamos sintiendo.

3.      Reconocimiento emocional. Hemos sabido dar nombre a nuestras emociones con el fin de poder trabajar con ellas. Ejemplo: diferenciado entre tristeza (estado emocional caracterizado por sentimientos de infelicidad o desesperanza) y decepción (sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas. Si perdura es un desencadenante para la frustración, decepción. Todo ello fuente de estrés psicológico.

4.      Adaptación. Hemos adquirido la habilidad para utilizar la energía proporcionada por nuestras emociones para la toma de decisiones, resolviendo a favor de nuestros intereses un conflicto o aceptarlo (que en modo alguno quiere decir que nos hemos rendimos).

5.      Realidad emocional. Ser conscientes que es “esa” emoción y no otra la que estamos sintiendo en esos momentos. Aceptándola sin disfraz alguno.

6.      Medirla. Saber manejar en todo momento su intensidad, sin reprimirla o excedernos.

Dicho esto, podríamos preguntarnos, pero ¿Por qué son saludables y como consecuencias importantes? Porque partiendo de la aceptación, nuestra toma de conciencia, podemos canalizar su energía en el reconocimiento de lo que somos, asumir decisiones plenamente conscientes, practicar respuestas llenas de valor como son el aprendizaje, la maduración, e inclusive el agradecimiento al otro por haber ayudado a profundizar en la realidad como individuo, hecho que mejora las relaciones personales, enriquece la autoestima y como consecuencia previniendo problemas de salud mental. Para alcanzar la tan ansiada tranquilidad y como consecuencia una óptima gestión de las emociones, algunas estrategias clave a considerar, pensamos que deben incluir:

1.      Técnicas de regulación emocional y respiración consciente. Un excelente ejercicio que lo podemos llevar a cabo a través de la Sofrología (5).

2.      Reminiscencia positiva y reconexión con la biografía. Ya tratado en otros artículos. Consistente en reconciliarse con su biografía con el fin de restaurar la paz interior. Utilizar la energía para reinterpretar momentos difíciles con una mirada valorativa difuminando el yerro. Le recordamos que usted no fue culpable, si obró como obró en aquel determinado momento, fue porque creyó que era lo mejor. Hizo lo que pensaba que era idóneo (6).

3.      Conexión con la naturaleza y el silencio. Pasear al aire libre o simplemente ser consciente de su silencio mientras contempla la naturaleza. Esta actividad además de tonificar los músculos, es un excelente ejercicio cardiovascular al aumentar la frecuencia cardíaca con la consiguiente mejora de la circulación sanguínea. Se disminuye el riesgo de hipertensión y accidente cerebrovascular. En cuanto a nuestro tema que es la salud mental, el pasear al aire libre además de aumentar la sensación de bienestar y reducir la ansiedad, nos permite liberar endorfinas, hormonas que permiten mejorar nuestro estado de ánimo y reducir el estrés.

4.      Terapias de Contacto Afectivo. El abrazo es una de las herramientas más poderosas: regula el cortisol, estimula la oxitocina y ayuda a restablecer el vínculo emocional con los otros.

5.      Espacios Creativos y Meditativos. Actividades como escribir, pintar, bordar nos permiten enfocarnos en el ahora y hacer parada de pensamiento con el consiguiente descanso.

 Una vez descrita que entendemos por una emoción saludable, las seis manifestaciones que generan en el organismo en función de nuestra respuesta y las estrategias para alcanzarlas, puede que surja la pregunta ¿Por qué la perentoria necesidad de cultivar herramientas saludables para alcanzar una tranquilidad emocional ¿Cuál es la causa de esta tajante necesidad, dado que si las conociéramos podríamos suprimir o reducir en gran medida sus efectos?

Aunque puede abordarse desde distintas perspectivas, debemos decir que existen profundos factores culturales y sociales que están socavando esa sensación de paz interior, que son marcadas fundamentalmente por el relativismo, la manipulación de la moral natural y la ausencia de valores.

              El relativismo con su planteamiento de que no existen verdades absolutas pues depende del punto de vista del individuo o de la cultura, genera una constante incertidumbre. Porque si todo es relativo ¿en qué valor y/o moral puede apoyarse el hombre? Si los referentes se han perdido ¿cómo guiar la vida? Preguntas propias de un razonar, han logrado que se considere el dudar en esta civilización como una norma, con la correspondiente respuesta de que para nada sirve defenderla y menos transmitirla. Hay una frase de Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) que dice “no se puede formar a la gente si no se está convencido de lo que se defiende es lo mejor” (9) y Hanna Arendt (1906-1975) afirmaba “la falta de autoridad es una falta de convencimiento” (10). Como podemos observar vivimos en un tiempo de crepúsculo y ausencia de valores y autoridad. El relativismo lo ha conseguido, pues todo es según el punto de vista. La acracia mezclada con el neo-comunismo ha conformado a padres poco convencidos e hijos demandando autoridad, disciplina, seriedad y convicciones. Están siendo los propios jóvenes los que demandan el cambio, aunque sin saber expresarlo o manifestarlo y a veces tristemente utilizados por algunos grupos pseudo políticos. Ven que algo no cuadra en la sociedad y se sienten desvalidos. Necesitan todo aquello que no les hemos dado.

Un segundo punto es el debilitamiento de los valores. El hombre es un ser gregario por naturaleza, necesita sentirse parte de un grupo y cuando no existe una base ética de “nosotros”, la sociedad se convierte en un conglomerado que con solo tocarlo se desmorona al estar acompañado del impedimento de una autoevaluación moral. Si ya no hay un bien o un mal que oriente nuestra conducta, si lo que ayer era delito hoy es derecho, como es el caso de los nasciturus, muchos no van a saber cómo evaluarse, lo que puede llevar a un vacío moral acompañada de culpa.

Un tercer punto lo encontramos cuando el manejo de la moral natural es distorsionada por discursos interesados y un nuevo neolenguaje. Decía George Orwell (1903-1950) en 1984 (11). “Hay que distinguir al que está con nosotros y al que no”. Hoy una forma de clasificarte -entre otras- utilizando el lenguaje de género. Luego al hacerlo se llega al proceso condicional del pensamiento de la población e imponer desde el lenguaje los intereses del sistema. Decía Antonio Francesco Gramsci (1891-1937) “lo primero que hay que hacer es apoderarnos del lenguaje” (12). Cuando la moral natural es distorsionada por discursos interesados puede generar en los sujetos una disonancia entre lo que se siente como correcto y lo que en este tiempo “debe” ser aceptado como bueno, produciendo un nuevo malestar al verse afectado el juicio interno con nuevos modelos seguidos de culpabilidad por consentirlos sin aceptarlos.

El cuarto punto corresponde a la permanente hiperestimulación a la que estamos sometidos, acompañada esta por lo inmediato, de que “siempre estamos llegando muy justo o tarde” “de que hay mucha información que aún no hemos leído” generando en cada sujeto un estrés crónico. Alejando del día a día, el necesario espacio parar, reflexionar lo vivido en la jornada, reconciliarnos con la vida y de nuevo ser agradecidos, elementos clave al ser imprescindibles para alcanzar la paz, como dice el recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades de 2025, el filósofo y ensayista Byung-Chul Han (1959) (13)

El quinto punto tiene que ver con el privilegio que le hemos dado a lo virtual e individual, debilitando los antaño vínculos centrados en la familia y la fe, dejando al hombre sin un sostén relacional firme aumentando la inseguridad existencial. Pocas familias y las pocas con solo uno o dos hijos y sin tiempo para consolidar el necesario lazo, hecho que el devenir conduce al incremento -entre otros- de la soledad. En anteriores artículos ya comentamos que esta realidad ha llevado tanto al Reino Unido como a Japón, a crear un ministerio de la Soledad a tenor del alto índice de personas viviendo en el más completo abandono.

Hemos querido dejar para el sexto y último punto, quizás para que sea el más recordado la actual pérdida del sentido de transcendencia tan necesario para madurar y crecer. La actual sociedad a través de los medios no cesa de insistir en hacer olvidar al hombre que tanto el dolor como la pérdida son parte del crecimiento en el momento que lo integramos a nuestra vida. Al hacerlo, estamos quitando el sentido de propósito que lleva, autolimitándonos el necesario proceso de aceptación de nuestro pasado, lo que es clave para una óptima salud mental.

Con el presente artículo hemos pretendido aportar una visión, al decir que la tranquilidad y el cultivar emociones no solo depende de técnicas de relajación o control mental, sino de la coherencia entre nuestra vida, valores y sentido, algo difícil de llevar a cabo en esta sociedad marcada de mensajes subliminales tan abstrusos. Sin cimientos éticos y sin conexión con lo transcendente o con el legado que dejamos es difícil que un sujeto alcance experimentar una verdadera paz interior.

 

Bibliografía

 

1.     Goleman, D. (1997) ¿La salud emocional? Conversaciones con el Dalai Lama sobre la salud, las emociones y la mente. Editorial Kariós. Barcelona.

2.     Bach, E. (2022). Como cuidar la salud emocional. 100 herramientas para calmar las emociones difíciles. Plataforma Editorial. Barcelona.

3.     Ocegueda, C. (2023) El juego de las Emociones: Identificación y Control.Independently published.

4.     Rokicki, R. (2023) Cómo controlar tus emociones: Guía práctica de inteligencia emocional para superar la ansiedad y alcanzar tu pleno potencial. Indipendently published.

5.     Morcillo, R. (2022) Después de la dieta. R. López editores. Alicante.

6.     Morcillo, R. (2024) Mi padre y yo. De su ausencia al abrazo. R. López editores. Alicante.

7.     Meurisse, T. (2020) Domina tus emociones: Una guía práctica para superar la negatividad y controlar mejor tus emociones: 1 de 10. Independently published.

8.     Marina, JA. (2010) La inteligencia fracasada. Editorial Anagrama. Barcelona.

9.      Chesterton, G.K. (2024) Sabiduría e inocencia. Editorial Encuentro. Madrid.

10.   Arendt, H. (2017) Verdad y mentira en la política. Editorial Página Indómita. Barcelona.

11.   Orwell, G. (2013) 1984. Editorial Debolsillo. Barcelona

12.   Gramsci, AF. (2023) Cuadernos de la cárcel. Editorial Akal. Madrid.

13.   Byung-Chul Han. (2024) La sociedad del cansancio y la desaparición de los rituales. Editorial Herder. Barcelona.


martes, 10 de junio de 2025

 


LAS RELACIONES DE PAREJA Y

LA SALUD MENTAL.

 

 

Hablar hoy de relaciones de pareja cuando tanto esta institución como el constructo de sus componentes no deja de manipularse, de ser acosado y por otro lado conversar acerca de salud mental, cuando ese necesario estado de equilibrio día a día se está desbordando, no deja de ser todo un reto de una enorme atracción. Vamos a iniciar el presente artículo con el estudio realizado entre agosto de 2023 y agosto de 2024 a más de 24.000 sujetos de todo el país y, hecho público este mismo mes, el pasado dos de junio, por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (1) acerca de los datos de la Encuesta de Salud de España, donde nos ofrece una radiografía detallada del estado de salud y hábitos de vida de la población española. 

Ciñéndonos a nuestro tema, destacamos que una de las reseñas más preocupantes del informe es el deterioro de la salud mental en la población adulta. Según la ESdE, el 29,8% de los adultos presenta sintomatología depresiva -uno de cada tres adultos- con una clara diferencia de género: el 35,1% en mujeres frente al 24,4% en hombres. Cifras que suponen un notable incremento con relación a ediciones anteriores: en 2014, los casos eran del 20,4%, y en 2019 alcanzaba el 24,4%, lo que indica un empeoramiento y como consecuencia una preocupación.

            Con respecto a los tipos de medicamentos consumidos en las dos últimas semanas, 48.329 encuestados afirmaron haber consumido tranquilizantes, relajantes o pastillas para dormir en ese periodo y, 41.929 antidepresivos o estimulantes, siendo las cifras ligeramente más elevadas para el caso de las mujeres. Como respuesta el Ministerio de Sanidad creo el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 que adjuntamos (10)

El siguiente punto a tratar dentro de este estado de equilibrio más que nunca difícil de alcanzar, es el constante vacío y cansancio existencial que tanto afecta a la salud mental. Vacío por ese malestar que no sabemos encajarlo en un nombre. Miramos a nuestro alrededor, constatamos de la abundancia que disfrutamos en el presente, mientras nos recordamos que vivimos una existencia cuajada de bienestar con tan solo echar la vista atrás, remitiéndonos a dos/tres generaciones pretéritas, y sin embargo, a pesar del progreso, no terminamos de sentirnos felices. Nos falta algo, a lo que tenemos que sumar la constante sensación de cansancio por todo lo que aun necesitamos por conocer, por ver. Siempre nos falta algo más por saber, por leer. Permanentemente nos sentimos incompletos y no es “ansiedad” o “depresión” lo que estamos viviendo. Si nos preguntaran responderíamos que estamos bien, mientras que al unísono nos estaríamos diciendo que no somos felices. Parece que estamos faltos de una etiqueta que de validez a esta experiencia interna permitiéndonos entender y hallar soluciones reales a este dolor, con el fin de no terminar autoinvalidándonos mientras nos repetimos “no es para tanto” a la vez que seguimos sintiendo que no cesa el dolor.

Pero ¿Qué entendemos por estar bien en esta nueva sociedad marcada por el relativismo? Donde el bien/mal depende del punto de vista. Donde algunos actos que ayer eran delito hoy se han convertido en un derecho. Donde la jornada laboral se alarga anestesiándonos a la vez que un sinfín de estímulos externos nos envuelven hacía una acaramelada evasión. Ocurre que estar bien, tiene mucho que ver con lo que la sociedad, familia, espera de nosotros: buen trabajo, dinero en la cuenta, familia perfecta, belleza… impidiéndonos plantearnos la importancia de parar y entender nuestras emociones, andar por lo que en verdad necesitamos nosotros, no por lo que nos han contado. Detenernos y preguntarnos: ¿Pero, realmente para que he venido a este mundo? ¿Qué es lo que tiene en verdad valor para mí? ¿En qué momento de mi vida deje en el ángulo oscuro de aquel rincón mis metas? ¿Qué estoy haciendo con mis talentos?

Este dilema es el que hace que muchos sujetos vivan inmersos en un gran apuro interno, sabiendo que tienen todo para ser felices. Cuanto le rodea lo ha puesto la vida para él, pero que no hay forma de creérselo. Y es que la sensación de no ser feliz tiene mucho que ver con la falta de sentido. Uno va por su camino y por unos momentos siguiendo al espíritu del tiempo, decide inicia unos pasos por la frondosa trocha y casi sin percibirlo termina perdido al impedirle los árboles ver el bosque, a la vez que cada tronco le está mostrando el oriente en su corteza. ¿Por dónde aquel vericueto que permite volver al camino? En su vida no existe problema alguno, socialmente hasta es envidiado, tan solo ocurre que la raíz de esa sensación de no ser feliz tiene mucho que ver con la falta de un sentido en la vida. De vivir la vida con una dirección clara. Y es que una persona sin una meta es como un viaje sin destino.

No podemos ignorar que todos cargamos con el temperamento, esa mochila heredada de nuestros padres y con el devenir de cada día: vínculos emocionales, infancia, quizás vacío en la adultez que nos cuesta comprender, también éxitos, hemos ido forjando nuestro carácter, que unidas a expectativas quizás un tanto desconectadas de la realidad, han forjado frustración y vacío. Situación que el acompañamiento profesional puede resolver al hacernos “Entender el posible origen de ese sentimiento de vacío”, “Adquirir herramientas para entendernos” y “Obtener escucha libre de juicios con empatía y respeto”, pero que no todos siguen. Si, la salud mental esta en crisis.

Expuesto este pequeño retazo referido a la salud mental, pasamos a centrarnos en “las relaciones de pareja” y, dentro de ella hablar de este ser llamado hombre, en este tiempo donde el ethos de machismo y sexismo solo tiende a centrarse en un foco donde pueda generar narrativa al gusto de la lente maniquea y que tanto está dificultando las relaciones de pareja. El hombre ha sido el principal damnificado en estos cambios sociales de los últimos sesenta años. Los clásicos trabajos masculinos se baten en retirada, muchos han empeorado y son los hombres los que más sufren el fracaso escolar, mientras la mujer se ha incorporado completamente en el mercado laboral, cambiando su vida a mejor.

Toda víctima necesita un villano y, como dice Daniel Jiménez “los problemas masculinos por razón de género se niegan o minimizan debido a la calidad de opresor, y las medidas discriminatorias se reinterpretan como una erosión de sus privilegios”. En pocas palabras: lo que les ocurre a los hombres es que se lo merecen. (2)

En España los medios de comunicación hablan de machismo tres veces más que los medios de otros países, (3) pese a que el nuestro es uno de los mejores para ser mujer de todo el globo (4). Se dan simposios y formaciones para periodistas desde una supuesta perspectiva de género que galvaniza el activismo más descarado en detrimento de la información, y se acatan lemas fabricados por la clase política como verdades indiscutibles. El resultado son historias tan tristes como las que presenta Quico Alsedo en su libro (5). De nuevo: lo que les ocurre a los hombres es que se lo merecen. Las mujeres por fin se han apoderado de su lugar, pero los hombres se han quedado sin ninguno. Es cierto que no vivimos en una sociedad matriarcal, pero tampoco en una igualitaria. En este nuevo mosaico simplemente el hombre no encaja, y los efectos de esta brecha de género ya lo estamos viendo en la educación, donde por cada 100 mujeres universitarias licenciadas, los hombres son 74 (6).

Si nos remitimos a los salarios, la mayoría de los hombres hoy los tienen más bajos que en 1979, mientras que los de las mujeres han aumentado de forma generalizada (7). Uno de cada cinco padres no vive con sus hijos (8), los hombres presentan dos de cada tres “muertes por desesperación” (9). Tres veces mayor entre los hombres que entre las mujeres, y más del 50% de los matrimonios se acaban separando. Más de un tercio se separa antes de los 20 años de casado, uno de cada cinco en los primeros diez años y uno de cada ocho lo hace en los primeros siete años de casado. El 2020 se llegó al 88,6%. Según datos oficiales de EE.UU. el divorcio incrementa en niños el riesgo de necesitar tratamiento médico por problemas de salud mental o emocional (11).

Los chicos se están quedando rezagados en la escuela y en la universidad porque el sistema educativo está estructurado de un modo que los coloca en desventaja. Las bajas tasas de matriculación y finalización de estudios universitarios de los chicos es regresivo. La economía se está alejando de los empleos tradicionalmente masculinos, las mujeres, en cambio, son mayoría en profesiones relativamente seguras de cara a la automatización, como la atención sanitaria, los servicios personales y la educación. Los empleos del futuro van a requerir aptitudes que se midan mejor por la inteligencia emocional que por el coeficiente intelectual, y las mujeres son superiores en las denominadas “habilidades blandas” (12)

Por otro lado, cada vez son más los hombres que se desvinculan del trabajo remunerado, quizás al ser los niveles salariales más bajos que en el pasado, mientras que los salarios de las mujeres han aumentado en las últimas décadas. Muchas profesiones llevadas a cabo por hombres hoy son de mujeres. La proporción de mujeres abogadas se ha multiplicado por diez, pasando del 4% en 1980 al 43% en 2020 (13). En 1968, sólo el 33% de las adolescentes afirmaban aspirar a un trabajo remunerado a los 35 años. En 1980, el porcentaje era del 80%. (14). Parece ser que el periodo de 200.000 años en el que los hombres mandaban ha llegado a si fin. El ascenso económico de las mujeres ha alterado las relaciones de intercambio entre los sexos y son muchos los hombres que están luchando por adaptarse.

A lo dicho debemos incorporar al movimiento feminista. Decía Margaret Mead (15) “Una mujer preparada para ganarse la vida no tiene por qué sentirse atrapada. La independencia empieza por la independencia económica” y Gloria Steinem (16) El matrimonio es una institución opresiva, la ciudadela del enemigo” Hasta la década de los 70, la mujer universitaria media se convertía en esposa al año de graduarse.

En cuanto a maternidad, alrededor del 40% de los nacimientos en EE.UU. se producen fuera del matrimonio, frente al 11% de 1970. El papel de las madres se ha modernizado, la paternidad sigue anclada en el pasado y al padre, en su papel de proveedor familiar se le ha vaciado de contenido. El trabajo marca/marcaba el cumplimiento del papel masculino de mantener y proteger a la familia, hoy las mujeres pueden hacerlo tanto si están casadas como si no.

Es cierto que la esposa dependía económicamente, pero emocionalmente el hombre eran el dependiente. En la historia económica de las dos últimas décadas son las mujeres las que están manteniendo económicamente a las familias. Como dice Heather Boushey y Kavya Vaghul: “Las contribuciones de las mujeres salvaron a las familias de renta baja y media de fuertes caídas en sus ingresos (17).

Hemos intentado hacer un recorrido por la realidad actual, breve, sin entrar en temas de droga y retenciones que nos llevan a una situación que requiere una larga reflexión seguida de un cambio. Está claro que, en las relaciones de pareja, los matrimonios han caído y una de las causas ha sido la disminución del poder adquisitivo de los hombres no universitarios (18). Que las mujeres con independencia económica y altos niveles de educación son las que tienen más probabilidad de casarse, la dificultad que algunas pueden presentar estriba en encontrar un igual tanto a nivel cultural como social. Puede ser una paradoja, pero son muchas las mujeres que sigue manteniendo un concepto de hombre, de pareja, anclado en el tiempo. Un médico puede tener por pareja a una enfermera, a una médico -no todas- posiblemente requiera transitar unos pasos. Sí, compleja y espinosa era en la que nos acabamos de incorporar. Sabemos que en la educación podemos hallar el revulsivo, pero a tenor del tiempo que pasa parece ser que los expertos solo encuentran escollos.

 

Referencias:

1.       Nota de Prensa: Encuesta de Salud de España (ESdE). Año 2023.

2.       Daniel Jiménez (2019) La deshumanización del varón. Pasado, presente y futuro del sexo masculino. Psimática.

3.       David Rozado. “El desproporcionado número de referencias al machismo en los medios de comunicación españoles”. 8 de marzo de 2023. http://davidrozado.substack.com/p/epg.

4.       Índice de seguridad y bienestar de la mujer de la Universidad de Georgetown, http://giwps.georgetown.edu/the-index.

5.       Quico Alsedo, (2023) Algunos hombres buenos. La Esfera de los Libros.

6.       National Center for Education Statistics, U.S. Department of Education, “Degrees conferred by postsecondary institutions, by leve lof degree and sex of student: selected years, 1869-70 through 2029.30”, julio de 2020.

7.       Sarah A. Donovan, y David H. Bradley, Real wage trends, 1979 to 2019. Congressional Redsearch Service, 2020.

8.       Lindsay M. Monte. “Solo” dads and “absent” dads not as different as they seem”, U.S. Census Bureau, 5 de noviembre de 2019.

9.       Joint Economic Committee, Long-term trends in deaths of despair, Social Capital Project Report nº. 4-19, septiembre de 2019.

10.   https://www.sanidad.gob.es/areas/calidadAsistencial/estrategias/saludMental/docs/Plan_de_accion_para_la_salud_mental_v2.6.pdf

11.   https://www.lavanguardia.com/sociedad/20240320/9574903/mas-50-matrimonios-espana-acaban-separando-estudio-agenciaslv20240320.html#:~:text=M%C3%A1s%20de%20un%20tercio%20se,se%20acaban%20separando%20en%20Espa%C3%B1a.

12.   Sarah O´Connor, “The robot-proof skills that give women an Edge in the age of AI”, Financial Times, 12 de febrero de 2019.

13.   Cynthia Grant Browman, “Women in the legal profesión from the 1920s to the 1970s: What can we learn fron their experience about law and social change?”, Cornell law Faculty Publications, Paper 12, 2009; U.S. Bureau of Labor Statistics, “Employed full time: Wage and salary workers: Lawyers ocvcupations, 16 years and over” Series LeU02544 8334 00A, Federal Reserve Bank of St. Louis, 19 noviembre de 2021.

14.   Goldin, Career and family…, op. cit., p. 125.

15.   Margaret Mead, Some personal views, Walker, Nueva York, 1979, p.50.

16.   John Stuart Mill, The subjection of women, en Collected Works, vol. XXI, University of Toronto Press, Toronto, 1869/1984, p. 325. Gloria Steinem, “A new egalitarian life style” The New York Times, 16 de agosto de 1971.

17.   Heather Boushey y Kavya Vaghul, “Women have made the difference for family economic security, Washington Center for Equitable Growth, abril de 2016. P.5. 

18.   Richard V. Reeves y Wasserman, op. cit., p.27


jueves, 15 de mayo de 2025

 


COMO AYUDA EL AMOR DE LA MADRE A LA

SALUD MENTAL DE LOS JÓVENES.

 

El amor es y ha sido siempre uno de los argumentos más relevantes para el ser humano. Su ausencia o posesión desde siempre ha protagonizado ríos de canciones, poesía, novelas y cine. El amor es el motor que nos mueve y da sentido a nuestra esencia como sujetos.

Todo ser humano está llamado a amar. Si la verdad nos hace libres, el uso correcto de esa libertad nos lleva a amar y ese amor es el que nos hace felices. Ahora bien, si esto se puede decir de cualquier ser humano, sobre el amor de madre hay que decir algo más, por ser ese sentimiento el que va a dar consistencia, cuerpo al hijo, como más adelante hablaremos.

Son muchos los jóvenes que no saben que son amados porque sencillamente no lo han experimentado nunca. Otros lo advierten de forma parcial. El creer y apreciar en su plenitud el amor que se recibe de la madre, sentir que ha sido querido y saberlo, es uno de los elementos que conducen a la necesidad en el hijo a querer. El amor también se aprehende (con h). Hermoso mirar a la madre y sentirse atraído por tanta bondad y deseo de hacer igual como respuesta. Así lo cree y experimenta en plenitud. Ha sido, es querido y lo sabe, y por eso necesita querer. De niño mira hacia ella y se siente atraído por su pura bondad. A partir de ese momento le acaba de abrir el camino para también él expresar su amor prójimo, a la sociedad en general.

              Es el amor que no pasará nunca. En él está contenido entera la ley natural. Para una madre es la única forma posible de ser madre; única manera de actuar. Cuando no se produce, siempre queda en el alma una amarga sensación haberle fallado, de fracaso. Lo normal es que toda madre reaccione al amor con amor y lo mejor es que se convierte en el cauce de un milagro, del mejor de todos los milagros. Su plenitud es la reciprocidad. El amor que se da y se recibe, se devuelve; ese recíproco.

              Pero, ¿qué consecuencias tiene el amor recíproco? ¿Es sólo "la plenitud del amor", la más pura y genuina fuente de gozo, el paraíso en la tierra, la participación en un estado de vida semejante? Es el sueño de felicidad de cualquier ser humano. El poeta dice que: “le toca a quien le toca”. Conviene insistir en esta relación con la madre para comprender la grandeza de esta realidad, la abundancia de maduración y caridad que genera. Así como dos polos de la luz eléctrica contienen la corriente, pero producen la luz solamente cuando se ponen en contacto, es el amor recíproco que al unir esos dos seres consigue alcanzar una experiencia nueva.

En el campo de la psicología es un apartado significativo, ya que la ciencia del comportamiento siempre ha buscado comprender a fondo todo cuanto rodea al sentimiento de amar y en este caso concreto el preciso madre-hijo, conocer su génesis, desarrollo, mantenimiento, teniendo siempre presente sus infinitas manifestaciones.

En el presente artículo vamos a poner el foco en el amor de la madre, en cuantas herramientas posee para ayudar a la salud mental de su obra a través de dos apartados: a) Formas de demostrar amor al hijo, b) Importancia de la madre en la vida del hijo, y otras dos como elemento de retroalimentación de ayuda: a) Deseos más comunes del hijo con relación a su madre, b) principales claves para saber si el hijo se siente amado.

 

a)    Formas de demostrar amor al hijo:  

Dado que la relación entre una madre y su hijo es especial e intensa, que desde el momento que el hijo nace, ella es su principal fuente de amor, cuidado y protección, creando un impacto profundo en su vida, es esta realidad la que le hace sentir al hijo una gran admiración y gratitud hacia ella, desde representar un apoyo emocional incondicional a momentos de felicidad, tristeza, miedo o incertidumbre. Siendo el apego, el vínculo que nos va a permitir demostrar nuestro amor. A esa relación emocional, afectiva, fuerte y duradera que se forja desde el mismo instante del nacimiento y que la madre lo manifiesta con lo que llamamos el “reconocimiento”, “responsabilidad” y “libertad”.

Reconocimiento:

1.     Dedicándole tiempo de calidad. No nos cansaremos de repetir sobre los beneficios que reporta al niño el tiempo exclusivo que se les dedica. Y ¿Qué es tiempo de dedicación? Sin importar la edad que tenga: estar presente, mirarlo, escucharlo de forma activa, acariciarle, abrazarle, pensar en positivo en cuanto nos quiera comunicar.

2.     Demostrarle que lo amamos. Uno de los actos más reconfortantes para un hijo es ser acariciado, abrazado, besado por sus padres. El afecto físico siempre ha sido y es una forma muy efectiva de demostrarle amor.

3.     Atender sus opiniones. A medida que van creciendo la interacción con los otros se vuelve más intensa, hecho que les genera distintas opiniones que requiere para su conformidad ser refrendadas ¡Y que mejor que con la madre! Por ello, el reconocimiento también es escucharlos, tomar en cuenta cuanto dice respondiéndoles con amor, con aceptación.

Esto, además de hacerlos sentir valorados, les va a ayudar a desarrollar su autoestima y por encima de todo, a crear una vía de comunicación a lo largo de su vida. Qué hermoso ante cualquier disyuntiva de nuestro hijo, su madre sea su principal consejera.

4.     Elogiar sus logros. Reconocer es estar atento al momento en que nuestro hijo ha alcanzado algo importante para él: marcar un gol en el partido celebrado en el colegio, sacar buenas notas o ganar un premio. Estos momentos deben ser celebrados porque para él ha representado un esfuerzo y debemos valorarlos. Lo que experimente le va a determinar a seguir esforzándose, y todo por su madre. Por ella es, por lo que lo va a querer seguir creciendo. 

5.     Apoyo en los momentos donde está presente una dificultad o fracaso. Estamos en este apartado del reconocimiento, de las horas bajas, donde la misión de la madre es “con-vencerle” acompañar al vencido, en el sentido más literal que ejercían los caballeros de la Orden de Santiago cuando el vencido era el oponente. Nunca era ejecutado, se le acompañaba en el duelo. Los dos caballeros sabían que como en toda batalla, podía haber sido el otro el vencido. En este caso la madre no juzga, acompaña al hijo en el duelo, transmitiéndole que tiene todo su apoyo, que la tiene ahí por siempre, que toda derrota es un aprendizaje, que lo ama y que se siente orgullosa de él, y así, hasta el convencimiento. Hasta ser con-vencido. Ojo con las neuronas espejo ya comentadas. Escucha activa, hablar lo preciso con el fin de que sea el propio hijo el que en la propia conversación encuentre la luz de la solución. La mochila de toda derrota contiene la solución ad hoc ajustada a cada sujeto. Trabajar la mayéutica que nos enseñó Sócrates ya comentada en otros artículos y cursos.

6.     Mostrarle su amor con hechos concretos. Hechos no palabras reclaman los hijos, y así es. Y es que el amor se demuestra con hechos y atención. Gracias al reconocimiento llevado a cabo con nuestro hijo, perfectamente sabemos de sus anhelos, realidad que podemos aprovechar para pasear juntos, ir al cine una tarde o tomar un chocolate bien espeso con churros.

Responsabilidad:

1.     Entregarles responsabilidades. El hijo necesita crecer, quiere crecer, lo demanda en cada interacción con la madre, y la respuesta de ella debe ser entregarlas en función de su habilidad y capacidad acompañada de frases como “que bien, aunque se que lo puedes mejorar” Quizás será cocinar, armar un rompecabezas, jugar al ajedrez. Trabajar el germen de lo que se será su independencia mañana.

2.    Fomentarles su creatividad. Acompañando a la responsabilidad, todo trabajo le va a permitir estimular su creatividad, ayudándole en el desarrollo de su personalidad, autoestima y autovaloración.

Libertad:

1.     Respételo y muéstrele confianza. A través de la escucha activa es necesario atender sus opiniones y darles la suficiente libertad en su toma de decisiones. Ejercer su libertad le va a permitir desarrollar su autoestima y autoconcepto. Una nueva vida de consolidación de la comunicación con la madre al ser ella la recepción de sus pensamientos, dudas y alegrías. Debemos desarrollar, mantenerla para el mañana. Siempre debemos ser su vía especial de comunicación.

 

b) Importancia de la madre en la vida del hijo.

          También ante el objeto de este artículo centrado en como ayuda el amor de la madre en la salud mental de su hijo, importante es hacer hincapié, para que lo tenga siempre presente, en todo lo que ella representa en la vida de su vástago, al ser la principal guía de su desarrollo. 

1.     Su ligadura emocional. Vinculo único y extraordinario, además de ser el primer lazo afectivo que experimenta su hijo y que tanto le va a condicionar, a veces determinar en su desarrollo emocional y psicológico. La madre es el primer ser que le va a poder brindar seguridad y protección.

2.     Aprendizaje vicario. Como se relacione la madre con el mundo, resuelva problemas, hable e interactúe, así el hijo lo hará. La sinceridad, el engaño, la traición son apartados dónde la madre tiene una participación vital.

3.    Educación. Y es que la madre es su primera educadora. La que trasmite valores y forja creencias. Temas que se deben meditar, pues son muchos los jóvenes que al preguntarles ¿Qué es lo que realmente tiene valor en tu vida? Quedan en blanco sin saber contestar.

4.     Absoluto soporte. No hay nada que genere más fuerza a un hijo, el saber que ocurra lo que ocurra, su madre va a estar ahí para escucharlo, aceptarlo, ayudarle, abrazarle mientras intentan ver una nueva percepción de la realidad. Esta conducta es vital para trabajar su autoestima y autoconfianza. 

¡Cuánta falta hace en nuestra sociedad el cariño, la acogida, la bienquerencia que exclusivamente solo la madre saber dar!

5.     Referente de género. No hay otro referente más potente que una madre. Es a través de ella como el hijo aprender a valorar, adquirir el rol de belleza y desarrollar relaciones saludables con la mujer. De ahí nuestra insistencia en la permanencia del apego.

 

Elemento de retroalimentación de ayuda: a) Deseos más comunes del hijo con relación a su madre, b) Principales claves para saber si el hijo se siente amado.

 

a) Deseos más comunes del hijo con relación a su madre.

          Este punto también lo consideramos importante, pues, aunque sabido, consideramos necesario insistir al ser esos deseos, expectativas del hijo, las que, al no llevarse a cabo, no cumplirse le pueden crear serios problemas. Franz Kafka con relación ante el dolor, en su obra “La Metamorfosis” (1) hace que su personaje principal, Gregorio Samsa, se transforme en un insecto. Y es que “Todo ser herido se ve forzado a la metamorfosis” a una transformación interior. En muchos a una eterna imaginación, vida irreal paralela. Estamos hablando de esos deseos más comunes para que la madre los tenga en cuenta.

1.     Amor absoluto.  Todo hijo necesita el amor incondicional de la madre. Es esa seguridad lo que le sirve de apoyo para pasar al apego del padre como paso previo para poder introducirse en el mundo. Un hijo no valorado por la madre, difícilmente lo será por el padre, con las consiguientes posibles dificultades de identidad entre otros, ante la sociedad.

2.    Seguridad y protección. Todo hijo para crecer en libertad necesita saber que siempre va a tener en su madre el refugio seguro pase lo que pase. No importa su devenir. La madre siempre será su ser protector donde reponer fuerzas. La que hace una fiesta del éxito de su hijo y cuanto lo requiere también con-vence.

3.    Consejo y orientación. Además de protección, todo hijo quiere sentir el convencimiento de que su madre está ahí, para toda orientación en esos momentos determinantes. A través de su consejo, de su experiencia volcando toda su condensada sabiduría con esas únicas palabras que para el hijo son de tan fácil comprensión. Saber que siempre estará. Sin insultos, sin pensamientos erróneos. 

4.    Soporte emocional. También la madre junto a él, cuando el consejo, el apoyo está encuadrado en el área de las emociones. La decepción, pérdida de un amor, un ser querido, o no haber alcanzado ese puesto que con tanto empeño se había preparado. Saber que puede contar con la madre para el consuelo. Que mientras viva, jamás se sentirá solo.

5.   Tiempo y atención. Ya desde los primeros párrafos de este artículo lo hablamos; el reconocimiento, el tiempo y la escucha activa forman parte de las mejores herramientas para el desarrollo armónico del hijo. Es lo que espera el hijo de su madre: tiempo, abrazos y apoyo.

 

b) Principales claves para saber si el hijo se siente amado.

Hemos querido incorporar este punto con el fin de ofrecer claves para que, ante la duda, preguntas de algunas madres sobre si estarán trabajando en la línea correcta, puedan tener la orientación acertada, el convencimiento de que su hijo es un ser amado, valorado y respetado. 

1.     Confianza en sí mismo.  Todo hijo amado posee confianza en sí mismo. Está seguro de sus capacidades. Sus creencias le dar poder, lo que hace presentar una actitud positiva ante el mundo. Permanece en el camino que le está conduciendo a una maduración acorde con su edad. Se divisa, percibe fuerte.

2.    Atención. Todo hijo que se siente cómodo con su madre, que sin importar la edad busca su atención, es señal inequívoca de que sabe que es amado.

3.    Empatía hacia el otro. Un hijo amado conoce, porque lo ha experimentado desde su más tierna infancia los frutos de la empatía. Es sabedor de la felicidad que siempre experimentó cada vez que su madre se acercaba para cubrir cualquiera de sus necesidades. No sabe que fue una descarga de oxitocina, dopamina lo que le embargaba, pero era feliz. Se sentía amado. Esto va a ser vital para su desarrollo y adaptación al medio, dado que también él va a desarrollar empatía. El joven con empatía va a saber casi de manera instintiva a ponerse en lugar del otro, en ser agradecido.

Siempre diremos que en muchas relaciones sociales el talante determina, está por encima del talento. Cuantos fracasos profesionales son debidos a que los hombres no han sabido ser agradecidos, y no lo han sido porque ni tan siquiera se han percatado del favor recibido. No son conscientes. Reconocer lo recibido, darle el valor que tenía lo que estaban recogiendo en un momento dado tiene un valor incalculable, genera confianza. La empatía es un elemento clave de éxito. Pieza correspondiente del reconocimiento.

4.    Seguro en casa. Sin importar la edad, si el hijo se siente cómodo en casa, piensa que puede contar con su madre, estamos ante un signo de que es un hijo amado por su madre.

5.    Manifestar sus emociones. Su un hijo está abierto a manifestar sus emociones a su madre, no nos quepa la menor duda de que no solamente se siente amado, sino que un correcto reconocimiento ha sido llevado a cabo a lo largo de su vida. Haberse sentido un hijo con tiempo de dedicación, escuchado, valorado, comprendido y abrazado.

Para finalizar solo nos resta decir que el mejor aprendizaje, más que la palabra, es el vicario. Que el amor también es dedicarle tiempo, escucha activa. Confiar en él para que él pueda confiar en sí mismo y ser responsable para que también lo sea.

Después de lo dicho, de tanta responsabilidad que hemos colmado a la madre, procuremos tener presente de todo lo que debemos cuidarlas. Su salud mental como vemos es prioridad. Sin una armonía acorde con su quehacer diario, trabajo arduo, de heroínas, solo podrán llegar a implementar cuanto hemos expuesto en el presente artículo. La salud mental de la madre debe ser para la sociedad prioridad ya que todo cuanto hemos expuesto, sin esa salud, nada serie posible. 


 

Referencia:

1.    Kafka, F. (2011) la Metamorfosis. Alianza Editorial. Madrid.