Vamos a
hablar de Isabel I de Castilla. En mi opinión la reina más significativa de la
historia de la humanidad. Para nosotros los católicos, reinando ella y gracias
a ella, comenzó la Edad Moderna con el descubrimiento de América (12 de octubre
de 1492) y sin gravar con ello la economía de sus súbditos. Para otros el
inició fue con “Caída de Constantinopla, 29 de mayo de 1453”. Lo cierto
es que bajo se reinado cambia el arte de la guerra con el Gran Capitán, se
incorpora la gramática por primera vez en un idioma romance, para continuar
después, a continuación, con el náhuatl y quechua en
Hispanoamérica. Los indígenas siempre fueron súbditos, tan iguales en derechos
como en España. Es en su reinada cuando se reestructura la iglesia, la
seguridad nacional con la creación de “La santa hermandad” y la hacienda. Con
la conquista de Granada cierra España, haciendo un país gobernado por una sola monarquía,
se descubre y conquista América
Es la Reina
más actual en estos momentos, al igual que lo fue a inicios de los siglos XVII,
XVIII, XIX, XX y XXI. Está en proceso de beatificación desde 1958, abierto en
1971 y desde el año 1974 es sierva de Dios.
Una reina
que nace en una España estructurada por distintos países. En el caso de
Castilla que es el que nos ocupa, ella es la tercera en la lista de acceso al
trono. Gobernada por los Grandes, con un rey, Enrique IV que el Papa Nicolas V
le tiene que anular el primer matrimonio (Bula Romanus Pontifex) porque entraba
poco en la alcoba de su mujer Blanca II de Navarra (Casados desde 1440 a 1453),
y pensando que tal vez con la hermosa princesa portuguesa de 16 años puede
haber descendencia le concede la opción de un nuevo matrimonio y en el que por
fin, después de siete años nace una niña, Juana de Castilla (1462-1530), pero
que él mismo años después, le niega que sea su sucesora, hasta que de nuevo
como a un grupo de Grandes les interesa que diga que sí, vuelve a decir que es
su heredera y su mujer mientras tanto ahora ya oficial dando a luz dos gemelos (Pedro
y Andrés de Castilla y Portugal-1469) fuera del matrimonio. Un Rey Aficionado
a las cacerías, a fiestas y siempre con su selecto grupo de amigos moros.
Esta era
España. Una monarquía pobre, a veces paupérrima, Los Grandes muy ríos, con
poder sobre tierras y ciudades a través de herencias de manu militari,
Maestrazgos de Ordenes de caballería y Arzobispados, enfrentados, pero
conscientes de que gobiernan un pueblo con valores en donde el rey y el Papa están
la cumbre. Donde tiene que sufrir como por enfrentamiento entre Grandes y
manipulación de riqueza, tanto su hermanastro Enrique IV como su hermano Alfonso
con el nombre de Alfonso XII durante un cortísimo tiempo, son reyes, y porque
este último al decidir como rey empezar a poner coto, después de degustar su
comida favorita: trucha empanada, no vuelve a despertar.
Cuando
fallece su hermanastro Enrique IV nadie encuentra su testamento. Se inicia la
guerra de sucesión. Políticamente la gana, y ya reina junto con Fernando inicia
la toma de Canarias, Granada y el descubrimiento de América. Convirtiendo a
España en uno de los más saneados e importantes estados de Europa, lo es decir
del mundo.
Uno de sus grandes éxitos consistió en
que muy pronto comprendió la importancia y la necesidad de rodearse de talento,
además de que tenía objetivos y metas. Sabia de la necesidad de ser responsable
y por encima de todo de hacer la voluntad de Dios. Y este conjunto es capaz de
generar tanta atracción que para
la conquista de Canarias apareció Betancourt, para Italia y Granada el Gran
Capitán, para su reforma de la Iglesia Cisneros, para el idioma Nebrija y para
el hito que marcaría el cambio de siglo, llegó Colon, después de haber sido
rechazado por los demás países.
Realizo los
pactos matrimoniales siempre pensando en lo mejor para España, aunque al final
es Juana la que recibe el cetro y con ella entró por primera vez España en
Europa o Europa en España con sus consecuencias. Felipe el Hermoso después de
un partido, al beber un vaso de agua fría, cae enfermo y muere, Juana pasa 55
años encerrada, dicen que loca y definitivamente los Austria trasladan su
residencia.
Bien, de esta mujer vamos a
hablar.
1451.
Isabel nace en Madrigal de las Altas
Torres un jueves Santo, 22 de abril de 1451 (Ciudad que su madre -Isabel de
Portugal -casada a los 18 años- tiene en arras al casarse con el viejo rey de
Castilla Juan II -42 años-) y fallece a los cincuenta y tres años el 26 de
noviembre de 1504 en Medina del Campo. Estamos hablando de la ciudad más importante
de Europa, lo que es decir del mundo en ese tiempo. Donde se llevaban a cabo
los grandes negocios, donde se creó la letra de cambio. En su plaza, la más
grande de España era donde se ponía precio a la exclusiva lana española merina,
(hasta el siglo XVIII). Gran ciudad, pero austera. Para Isabel, la prosperidad
era hija de la austeridad y el ahorro. El escudo de Medina del campo tiene como
divisa. “Ni el rey oficio ni el papa beneficio”. era como diríamos hoy una
ciudad franca. Reino treinta años. desde 1474 a 1504
Hija de
Isabel de Portugal. segunda esposa de Juan II. Mujer fuerte y luchadora, que
tuvo que luchar y al final intervino en la decapitación de Álvaro de Luna. Nieta
de Catalina de Lancáster la que siendo regente (Enrique III de Castilla) –
dicen que influenciada por San Vicente Ferrer, santo del siglo de oro
valenciano- dicto: “ninguno ni alguno Judio o Judia, Moro ni Mora. No sean
especieros, ni boticarios, ni cirujanos, ni phísicos”
1454.
A los tres años perdió a su padre, el
rey Juan II de Castilla. Toda su infancia transcurrió en Arévalo, lejos de la
corte junto a su hermano menor Alfonso, mientras su hermanastro Enrique IV
incumple el testamento de su padre con respecto a su herencia. Su compañía,
además de su madre que le enseño Justicia, piedad y responsabilidad, fueron Lope
De Barrientos De La Orden De Los Predicadores, El Obispo De Cuenca, El Prior De
Guadalupe, Y Beatriz De Silva. dama
portuguesa que llegó con el cortejo matrimonial de la reina Isabel, posteriormente
fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción y canonizada el 3 de octubre de 1976 por el papa Pablo VI. De ellos aprendió austeridad, piedad y valores
como la paciencia, cooperación, empatía, Confianza, el agradecimiento y la honradez.
Donde para gobernar más que el talento, está el talante. Donde aprendió a ver
mediante el ejemplo, como muchos de los más preparados, más inteligentes y
cultos, permanecen tirados en la cuneta de la vida, viendo pasar como ocupan
puestos de responsabilidad y honor, otros para ellos más mediocres y quizás
hasta incultos. Pero con talante.
1461 (10 años)
A los 10
años, la reina Juana de Portugal consciente de la inestabilidad y las
pretensiones de algunos nobles, debilidad de su esposo y próximo alumbramiento.
Temiendo la influencia que los grandes
sobre los infantes y recelando de ellos, los separa de su madre, haciendo que
la acompañaran en todos sus desplazamientos, siendo trasladados a la corte en
Segovia. Fin de su infancia. En esta etapa le acompañó Beatriz de Bobadilla (10
años mayor que ella). Decir que la esposa de Enrique IV era hija del rey
Eduardo I de Portugal y de la infanta Leonor hija del rey Fernando I de Aragón.
Leonor fue envenenada por orden de Álvaro de Luna el valido de Juan II padre de
Enrique IV y de Isabel la Católica.
1462 (11 años)
28 de
febrero de 1462, La reina Juana da a luz en el Alcázar de Madrid una hija al
que le puso por nombre también Juana. Isabel ejerció como madrina de bautismo.
Ese mismo día el marqués de Villena firmó un acta ante notario en la que
declaraba que mediante engaños y amenazas había reconocido como heredera a
quien "de derecho no le pertenecía" por ser fruto de Beltrán de la
Cueva. (1435-1492 Gran Maestre de la Orden de Santiago)
1664 (13 años)
16 de mayo de 1464, en Alcalá de Henares, Juan Pacheco MARQUES DE
VILLENA, Pedro Girón MAESTRE DE CALATRABA y Alfonso Carrillo de Acuña ARZOBISPO
DE TOLEDO pactaron una alianza por la cual se comprometían a buscar una forma
de apoderarse de los infantes Isabel y Alfonso, que, según ellos, estaban
presos y amenazados de muerte, con el fin de que ni el rey ni la reina puedan pactar
sus matrimonios sin consentimiento de ellos.
23 de mayo, de 1464 el arzobispo toledano Alfonso Carrillo de
Acuña creó una nueva alianza contra Enrique IV y su privado Beltrán de la Cueva
que incluyó al almirante, a su hermano Enrique, conde de Alba de Liste, y a
Rodrigo Manrique, conde de Paredes de Nava con el fin de ampliar poder
reconociendo a Alfonso como heredero.
25 de octubre de
1464, el monarca negocia
y reconoce al infante Alfonso como heredero del reino.
En noviembre de 1464 se reunieron
en Burgos los Grandes donde firmaron el Manifiesto de Quejas y Agravios.
acusando al rey de menospreciar al clero, proteger a los moros infieles y
alterar la moneda. Tomando la decisión de defender los derechos de Alfonso
frente a Enrique IV, reconociendo a Alfonso como heredero al trono a la vez
que se le comprometía con su sobrina Juana, incluyendo en el mismo la
creación de un Consejo Real sin cuya aprobación de las conclusiones del
mismo, el Rey no podría tomar ninguna decisión. Con el presente programa
político situaba a los grandes al mismo nivel que el rey. Enrique IV rechazó
las concesiones políticas, declarando nulo el Pacto.
Enrique
IV es consciente de que se ha quedado solo y encuentra una seguridad
frente a los grandes creando una alianza con Portugal, tramitando para
ello el matrimonio de Isabel con el rey Alfonso V (1432-1481) primo segundo y treinta
años mayor. Obtenido en interés y consentimiento de Alfonso, llevan a cabo una
reunión en el monasterio de Guadalupe, en donde Isabel rechaza la opción,
presentando como argumento la diferencia de edad (32 años).
1465 (14 años)
5 de junio de 1465, Portugal coge fuerza a tenor de
las relaciones con Enrique, a los nobles les preocupa las posibles nuevas
maniobras del rey, y crean lo que se terminó por denominar Farsa de Ávila,
donde Enrique IV fue destituido por la nobleza rebelde, proclamando en su lugar
como nuevo rey al infante Alfonso. Lo llevaron a cabo en la muralla de Ávila
donde sentaron a un muñeco que representaba al rey.
En el acto estaban presentes el arzobispo Carrillo, el marqués de Villena, el maestre de la orden de Calatrava, el conde de Paredes, el conde de Plasencia, el conde de Miranda del Castañar, el conde de Benavente y otros nobles menores, todos rodeados de numeroso público.
Tras celebrarse una misa, se leyó una lista de acusaciones que a su juicio lo
hacían indigno del trono. Entre otras cosas, se lo acusaba de “mostrar
simpatía hacia los musulmanes, de ser homosexual, y de no ser el verdadero padre de la
infanta Juana”. Acto seguido se dio paso al pueblo que procedió a linchar
al muñeco hasta que lo tiraron al suelo, para seguir a continuación con el acto,
subiendo al tablado al infante Alfonso, un niño de doce años, que lo
proclamaron rey como Alfonso XII, al grito de "¡Castilla por el rey don
Alfonso!".
diciembre de 1465. Hace seis meses de la
Farsa de Ávila y Enrique IV cada vez está más aislado, descartado el rey de
Portugal, el único hombre con capacidad y fuerza para enfrentarse a los Grandes
a la vez que dividirlos y que de seguro aceptaría su nueva propuesta no es otro
que el GRAN MAESTRE DE LA ORDEN DE CALATRAVA, Don Pedro Girón de Acuña Pacheco (1423-1466). El ofrecimiento
consistiría en la entrega de la mano de la infanta Isabel, (ahora cumplidos los
catorce años). Una vez aceptada la propuesta se pasó a solicitar dispensa al
Papa dados los votos contraídos por su condición de maestre. Con esta
invitación había la posibilidad de llegar a ser Pedro Girón un hombre dentro de
la línea sucesora al trono de Castilla.
1466 (15 años)
24 abril de 1466. Obtenidas las bulas
correspondientes y acompañado por un ejército de 3000 hombres, iba a por todas.
Girón salió de Almagro hacia Madrid para contraer matrimonio con Isabel. Un día y una noche se las pasó rogándole a Dios. En Villarrubia de los Ojos
(Ciudad Real) se indispone y el 2 de mayo de 1466, con solo 43 años
fallece. Causa: un ataque de apendicitis la
cronística asociará su fallecimiento repentino con la providencia divina, que
habría escuchado las súplicas de Isabel. Sus cronistas
contemporáneos, Alfonso de Palencia y Diego Enríquez del Castillo, dijeron
de él « hombre cruel, falso, mal vasallo, traidor a su rey, brutal,
mezquino, nada cristiano, atento solo a su medro personal, y para que nada
falte, un hombre de mala fama, lleno de vicios e inclinado a
la práctica del pecado nefando bien con el rey o con sus criados y
servidores».
1467 (16 años)
Los grandes
se sienten traicionados y toman la decisión de expulsar al Enrique IV, desde
Ávila tiene un nuevo rey por lo que terminan en un enfrentamiento. El 20 de
agosto tiene lugar la Batalla de Olmedo entre Enrique IV y Alfonso (rey
desde junio de 1465). Al final de la misma cada uno la da por ganada. Isabel
ese día se retira a su cámara de Segovia orando a la Virgen de la Paz por su
porvenir. Pasan los día y Alfonso a cada momento quiere tomar más atribuciones
a través del pueblo. Y el 14 de noviembre de 1467, festividad de su cumpleaños (14
años) lo celebran mediante una fiesta en el Palacio de Arévalo.
Mientras,
tanto los Grandes como Enrique IV tratan de recuperar poder tanto económico
como político. En Peñaranda se celebra junta. Muchos grandes rompen con el rey
D. Alfonso, y empiezan las desavenencias entre ellos. Se disparan los
¿Impuestos? Y el pueblo empieza a asociarse en Hermandades. Ese año Enrique IV
se había quedado tan pobre que solo tenía treinta guardas montados en mulas que
le había dado el Prelado Fonseca. El reino se descompone y la reconquista entra
en peligro. El rey internó a su esposa, Juana de Portugal -29 años- en el
castillo de Alaejos bajo la supervisión del arzobispo de Sevilla Alonso de
Fonseca y Ulloa. En la reclusión empieza a tener como amante al sobrino del
arzobispo, el caballero Pedro de Castilla y Fonseca el Mozo. Su hija se había
quedado en Buitrago con los Mendoza.
1468 (17 años)
Ha transcurrido
casi un año y los Grandes están cansados del poder que quiere adquirir el nuevo
rey y el cariño que empieza a tomarle el pueblo. Para nada están satisfechos de
la opción tomada, por lo que llegado el 5 julio de, después de una
fiesta en Cardeñosa, en que Alfonso degusta uno de sus platos favoritos, trucha empanada, muere
al parecer envenenado. A las pocas fechas acontece otra inestabilidad. los grandes
reciben la noticia de que la reina Juana está embarazada del sobrino del
arzobispo. Cansados del devenir de tanto desorden y tan pobre beneficio
empiezan a volver sus ojos a Isabel. Y el 18 o 19 de septiembre, tiene lugar el Tratado de los
toros Guisando donde Isabel es
proclamada por delante de Juana “la Beltraneja”, princesa de Asturias y
reconocida como heredera legitima del trono de Castilla. Hecho que fue un paso
importante para la estabilidad del reino y el compromiso de los grandes
rebeldes con la corona. A partir de ese momento, Isabel pasó a residir en Ocaña,
villa perteneciente a don Juan Pacheco marqués de Villena. Fundamentalmente
porque no confiaban en ella. En el Tratado, el rey se reservaba el derecho de
su matrimonio, hecho que rápidamente inició mediante contactos para lograr un
acuerdo matrimonial que le reportara beneficios. Isabel exigió que la reina Juana
no viviera en la Corte, demanda que fue aceptada.
Llega el
mes de octubre y estando Isabel en el convento de Santa Ana de Ávila, es
visitada por los grandes con la determinación de entregarle el reino. Ante la
sorpresa de tanta ambición reunida, Isabel responde: “VOLVED A DAR EL IMPERIO A
QUIEN DIOS SE LO HA DADO”. La respuesta que da Isabel sorprendió, disgustó y
confundió a todos. Mientras este acontecimiento ocurre, Enrique está haciendo
contactos para casarla con el rey
de Portugal, Alfonso V. Dado que eran cuñados, al estar casado con su hermana
Juana, decide que sea personalmente ella la que actúe como embajadora,
encargándole la tarea de convencerle, pero Juana se niega por temor a que no la
dejen regresar a Castilla, además de su avanzado estado de gestación.
Estamos llegando a final del año
y los posibles candidatos de Isabel eran los siguientes:
1.
El
rey de Portugal (Hermano de la reina)
2.
Fernando.
Rey de Sicilia.
3.
Un
príncipe de Inglaterra. Candidato del rey Eduardo.
4.
Duque
de Berri. Hermano del rey de Francia.
Aquí vuelve
a surgir su inteligencia y talante, pues el primer paso que llevo a cabo consistió
en solicitar la opinión de los Grandes del Reino. Mientras los cantares y
trovadores a través de sus canciones iban creando un clima de desaprobación al
casamiento con el viejo rey portugués, cosa que irritó profundamente a Enrique,
que rápidamente envía carta al Papa para que no confirmase el acuerdo de
Guisando. Mientras, el rey de Portugal, Alfonso V se anima con la idea del
matrimonio y envía una embajada presidida por el arzobispo de Lisboa, pero los
Grandes y Enrique por la información que tienen del rechazo de castilla se
enfrían y cambian de opinión.
En esta
situación Enrique IV convoca a los grandes a cuya reunión asisten muy pocos. De
Andalucía casi nadie dado que habían jurado pleitesía a Alfonso y además le
recordaban al Rey que “EL OFICIO DEL REY ES REGIR” y que “EL REY QUE MAL RIGE
NO RIGE, MAS DISIPA”, y le afearon que pusiese a ciertas personas en el
Consejo.
El tiempo pasa y van pasando los
plazos para que a Isabel se le entreguen
las posesiones prometidas como heredera:
1.
El
alcázar de Madrid.
2.
Huete.
3.
Alcaraz.
4.
Escalona.
5.
Ciudad
Real.
6.
Olmedo.
7.
Tordesillas.
Llega el 30
de noviembre de 1468 y la reina Juana da a luz dos hijos fuera del matrimonio:
Pedro de Castilla y Portugal y Andrés de Castilla y Portugal fruto de la
relación con el sobrino del obispo de Sevilla quien los reconoce y llevan su
apellido. Ante ello los grandes vuelven a visitar a Isabel conocedores además
de que el pueblo de Castilla no la querían como esposa del viejo Rey de
Portugal, e insisten para que tome el reino a lo que ella de nuevo responde “mientras
Enrique viva, él será el legítimo rey”.
1469 (18 años)
Enrique IV
tiene como enemigos a los grandes y a raíz del rechazo de Isabel, ahora también
tiene a Portugal en su contra. En función de ello decide reunirse en Córdoba
con el embajador de Luis XI, el cardenal de Arras, con el fin de casar a
Isabel. La situación se vuelve cada vez más extraña, por lo que Isabel marcha a
Arévalo a ver a su madre Isabel de Portugal para pedirle consejo. Allí se
dirige con:
1.
Sus damas.
2.
Obispo
de Burgos.
3.
Conde
de Cifuentes.
Al llegar
a Arévalo descubre que el Conde de Plasencia le había quitado la villa a su
madre, refugiándose esta en Madrigal de las Altas Torres. Es en Madrigal donde recibió
al Cardenal francés en presencia de su madre. Lo escucho y se despidieron
diciendo ella: Non vos cansade, señor Cardenal: estad cierto de que resolveré
como más cuadre a la gloria e acrecentamiento del cetro real de estos reinos.
El consejo que
recibió de su Madre fue que descartara a:
1.
Portugal
por edad.
2.
Frances.
No es heredero al reino y son hinchados y soberbios, sedientos de desplazar a
todo lo castellano.
La selección
idónea: el rey de Sicilia. Y le dirige una carta que empieza así: Al señor mi
primo el Rey de Sicilia. (Pag. 153)
El 19 de
julio recibe el collar y florines en Valencia de los prestamistas del padre de
Fernando. A la par, el Rey se había enterado que Isabel estaba con su madre en
Madrigal y ordeno trasladarla violentamente a otra plaza. Ella pide ayuda y
acude don Alfonso Enríquez, hijo del Almirante de Castilla don Fadrique que está
a favor de la solución aragonesa y acampo fuera de Madrigal con doscientas
lanzas. Por ahora la princesa estaba a salvo.
Llega septiembre
e Isabel está ahora en casa de Juan de Vivero en Valladolid y le envía una carta a
su hermanastro Enrique IV explicándole la aprobación de su boda por parte
de sus partidarios. “en la carta da por certera que Fernando obedecerá en
todo”. También le envía una carta al Conde de Benavente. Nunca fueron
contestadas estas cartas. A pesar de ello, Isabel sigue adelante preparando la
entrada en Castilla de Fernando y marcha al convento de San Pablo donde está
enterrado su padre Juan II a rezar ante la Virgen.
7 de
octubre de 1469. Marcha
Fernando camino de Castilla.
12 de
octubre 1469. Enrique sigue sin responder a las carta regándole la aprobación
del enlace.
El 18 de
octubre fiesta
de San Lucas, a las cuatro de la tarde hacia entrada el Príncipe de Gerona “el
mejor mozo del mundo según Lope de Vega” en Valladolid. Gran regocijo del
pueblo. A las siete de la tarde llega a casa de la novia “Casa de Viveros” hoy
la Audiencia de Valladolid y allí, los espías de la camarilla del Maestre,
acompañados de los del Almirante de Castilla y del Arzobispo de Toledo se leyó
las dispensas pontificias donde se absolvían el impedimento de parentesco y que se aprobaba con arreglo el ritual romano y
por su propia mano, el solemne pacto o promesa matrimonial.
Al día siguiente, el 19
de octubre, la
residencia de Isabel parecía hundirse bajo el peso de más de 2000 personas que
acudió a la misa. Volvieron a leerse los documentos. La bula Papal de Pio II
ejecutada por el obispo de Segovia D. Juan Arias, con firma del notario
apostólico Antonio de Villacastín. Junto a los novios estaban:
1.
El
primado.
2.
Los
hijos del Almirante
a.
Don
Alfonso.
b.
Don
Enrique.
3.
Conde
de Treviño.
4.
Adelantado
de Cazorla.
5.
Etc.
Después del almuerzo seguido de
la fiesta que duro siete días. Fueron a la colegial de Santa María a la
solemnidad de acción de gracias. ¡toda Castilla se iluminaba! Los adversarios
la tachan de ilegitima dado que la bula era de Pio II anterior a Paulo II. Cierto
que el rey de Aragón solicito con anterioridad al papa esa dispensa De todas
formas dos años después por la bula de Sixto IV primero y por la legación del
Cardenal Borja después se solucionó.
Al ser informado Enrique de la
boda la desheredó.
1470 (19 años)
Hay temor
por la vida de los príncipes y estos se trasladan a un pueblo de Palencia, en
Dueñas, al castillo de los Condes de Buendía. Pedro Vázquez de Acuña , hermano
del Arzobispo de Toledo. Por temor a su hermano y a los grandes.
2 octubre
de 1470, nace la primera hija de los Reyes, Isabel. El rey sigue sin responder.
Los partidarios de Isabel esperaban un príncipe por lo que este acontecimiento
les deja fríos, tomando bríos la idea de casar a Juana la Beltraneja con el Duque
de Guyena, hecho que se materializa el
25 de noviembre de 1470 mediante la Ceremonia de la Val de Lozoya donde Enrique IV reconoció nuevamente los derechos de su hija
Juana. Enrique
IV, estampa viva de la contradicción manifestó en ese acto la fidelidad de la
reina, reiterando que Doña Juana era hija suya. Jurando junto con su esposa Juana de Portugal
sobre la cruz del pectoral del cardenal de Albi que la niña era hija legítima
suya. Según cédula
en que él y la reina con gran amor, reintegraban a su hija en la plenitud de
derechos a la Corona, llevando el aval de la honesta Reina “por mayor
conservación del derecho de la dicha Princesa Juana mi hija, y de su honor e
fama y por más clarificar la verdad, y confundir etapas y desechar las vanas y
malignas voces que contra ella se han pronunciado y divulgado, juro a Dios y a
Santa María y a la señal de la Cruz, que es cierta que la Princesa es hija
Legitima y natural del Rey mi señor y mía”. Finalizando con el texto de
Enrique. “siempre la tuve, traté y reputé por mi hija legítima”. A continuación, los grandes con el obispo
francés de Albi a la cabeza, la juraron como heredera. Es decir Francia la
reconoce. A continuación, desposorios de Juana (ocho años) con el conde de
Boulogne, representante del duque de Guyena, hermano del rey de Francia, Luis XI; aunque la boda nunca se llegó a celebrar. Isabel
I replicó justificando su boda con Fernando II de
Aragón, y acusando a su
hermano de perjurio. El reino volvió a la anarquía, vislumbrándose en el
horizonte la futura guerra civil por el trono de Castilla. El reino de Granada
se prepara para retomar Castilla. La
reacción de Isabel fue clara y admirable.
1.
Conocía
sus derechos.
2.
Tenía
fe.
3.
Amaba
a su país.
4.
Vivía
una triste realidad.
5.
Conocía
el sentir de los Grandes y del pueblo.
6.
Y
actuó. Sentía resuelto a su favor la conciencia de Castilla y no soportaba ni
consentía la injuria ni su falta de honestidad, y apareció lo aprendido entre
los muros de su juventud y aun siendo recién madre empezó a escribir a sus
adictos.
Escribió a
todos los grandes y prelados para que se cumpliera lo prometido y lo que es
justo. También escribió a todos los Consejos de Castilla explicando su
preocupación. no quiere ofender al Rey, pero también quiere que no se tache su
honra y lealtad. Les recuerda que al morir D. Alfonso fueron a hacerle Reina y
en el coro de Santa Ana lo rechazo. Y por amor de estos Reinos quiso obedecer
al Rey. Les recuerda que para la elección consulto a Prelados y Grandes sobre
los cuatro posibles casamientos más convenientes para el bien de los reinos y
honra de ella y todos respondieron “con el Príncipe mi Señor” Motivo:
·
Edad
conforme a la suya.
·
Los
reinos a heredar Fernando pasarían a Castilla.
En contra:
·
El
príncipe Frances ¿no fue siempre la nación francesa odiosa a la castellana?
·
¿Nos
olvidamos de Roncesvalles y un Bernardo del Carpio?
Haciendo
constar que “si así continuáis y de ello resultan guerras, robos y muertes.
Dios nuestro señor lo demandará a vosotros por consentidores” El pueblo y yo
salvados porque nos sometemos a toda razón y justicia. Su lectura fue calando
en los Grandes y contaba Y por encima de todo contaba con el apoyo de La Casa
de Aragón por su situación en Italia y mal querencia con Francia, relación que
beneficiaba a:
1.
La
Santa Sede.
2.
Rey
de Inglaterra.
3.
Duque
de Borgoña.
A Alcalá
donde Isabel aguardaba el regreso de Fernando en guerra contra Francia, llega en
nombre del Duque de Borgoño y del rey de Inglaterra dos embajadas en demanda de
alianza. Además de entregar el de Borgoña el toisón de oro para Fernando. Allí estaba con el Primado Carrillo.
Arzobispo de Toledo. Mientras, Castilla, Andalucía y el resto del Reino estaba
a merced de rencillas, rivalidades de Grandes, corrupción, saqueos e
influencias extranjeras que esperaban destrozar Castilla dado que Alfonso V no
cesaba de entregar monedas y armas. Años duros para los Reyes de Sicilia, pues el
rey Luis XI no cesaba de presionar para el enlace de la Beltraneja, llegando a
comprometer 100.000 coronas anuales para pagar deshacerse de los Príncipes y
sus partidarios, hasta el extremo de ofrecer enviar fuerzas a Castilla para
arrojar fuera a Isabel y Fernando.
1473 (22 años)
15
de junio de 1473
Ese día
llegan buenas noticias, Andrés de Cabrera (marido de Beatriz de Bobadilla)
asegura a Isabel que si le da seguridad que siempre tendrá al Rey como señor y
padre, trataría de que se “arreglen” los hermanos. Andrés fue financiero, político y militar, mayordomo, consejero y tesorero del rey Enrique IV de Castilla y partidario de Isabel la Católica en la Guerra de Sucesión Castellana. Casado en 1467 con Beatriz de Bobadilla.
4 de
noviembre
D. Rodrigo de Pimentel, Conde de
Benavente, escribe a Andres Cabrera que quiere que el Rey se entreviste con
Isabel y solucionen sus problemas. el Rey (Que vivía en el bosque de Balsain) va
a Segovia.
28
de diciembre de 1473.
Cabrera y el Conde de Benavente llevan
al Rey ante Isabel, acompañada esta de Beatriz y del arzobispo de Toledo. Isabel
le dijo al Rey que había ido a Segovia por dos motivos:
1.
Para
verlo como padre y señor y hermano mayor. Que le suplica que aparte su enojo.
2.
Por
las cartas le suplicó que mantenga lo que prometió. A ella le pertenece la
sucesión de los Reinos después de los días de vuestra Alteza que Dios por
muchos años acreciente. Pues de lo contrario abran muchos males.
El Rey le respondió que también
se alegraba mucho porque tenía muchas ganas de verla y en cuanto a lo segundo
que le mandaría responder.
Los días pasan y el Rey se pasa
casi todo el día en las estancias de Isabel. Toda Segovia estaba admirada de
las cualidades de Isabel. Segovia contemplo como los dos hijos de D. Juan II
paseaban por la ciudad, Isabel a caballo y Enrique llevando las riendas. El
pueblo creía que amanecía al reino una nueva luz. El rey mostraba deseos de que
llegara Fernando pero Isabel tenía temor ante la escena del encuentro entre
ella, Fernando y Enrique y la infanta Juana la Beltraneja y en otras
habitaciones, en la calle, los sicarios de Pacheco y partidarios de la
Beltraneja.
Isabel recordando las últimas
palabras de David a Salomón y dio aviso a su marido de que se presentara en la
Corte de su cuñado.
1474 (23 años)
1 de marzo. En esta fecha los Príncipes
de Aragón recibieron a Enrique IV en el Alcázar. Se agradaron y manifestaron
muestras de amor. En el interior, los enemigos de Isabel no dejaban de
trabajar. intento de hacerles desaparecer junto a su hija Isabel. Isabel
solicita ayuda y el Almirante Mayor de Castilla parte para Segovia con 200
lanzas a defenderla. Fernando tiene que partir a (Barcelona y Zaragoza para
sustituir a su padre en funciones guerreras y diplomáticas) y Enrique IV tiene
que ir a Extremadura. Los Grandes reunidos de nuevo ante el nuevo
comportamiento del Rey. Isabel viajando a Ávila a ver a su hija. El rey de Aragón
también enfermo. Así transcurre el año hasta que el
1 de diciembre de 1474 Enrique,
después de la comida no levanta cabeza, llegado el 9, mejora repentinamente y
marcha al bosque cercano al Pardo a relajarse, se resiente y termina el día en
el Alcázar de Madrid donde se echó vestido en la cama. El 12 fallecía del que
dijo un historiador: NO REINO, FUE UN JUGUETE DE PERVERSOS, OTROS REINARON EN
SU NOMBRE, LO DIFAMARON Y NO HUBO NI ABRA EN CASTILLA MAS REY DEL NOMBRE DE
ENRIQUE. Triste suerte del hombre que no tuvo la dicha en el hogar, salud en el
cuerpo, tranquilidad en el alma, ni respeto en la Historia. Se confeso con Fray
Juan de Mazuelo, Prior de San Jerónimo del Paso. Su testamento nunca se vio.
Unos dicen que dijo dejar por testamentarios y albaceas a los Grandes “a su
conciencia”, otros que a Juana.
Rápidamente
su contador Rodrigo de Ulloa salió corriendo a informar a Isabel. En el lecho
de muerte los partidarios contra Isabel opinaban esperar a la llegada de los
Grandes pero en Segovia sus dieciocho regidores fueron a Isabel a significarle
el duelo por la muerte y que estaban prontos a cuanto S.A. ordenara. Su
testamento no se encuentra. Un sector de Grandes y Aragón la apoyan y es
proclamada en Segovia reina de Castilla. El grupo contrario liderado por el
Marques de Villena y el arzobispo de Toledo preparan la boda de Juana de
Castilla con el rey Alfonso V de Portugal.
El 13 de
diciembre fueron los funerales. Frente a la iglesia montaron un cadalso. Ascendió la
Reina (23 años), a su derecha Cárdena con su estoque, a la izquierda un paje
enarbolando el pendón de Castilla. El Clamor fue enorme, enloquecía la
multitud. Fueron jurando fidelidad los caballeros, capitanes, gremios y nobles.
Se paso a la Catedral donde se cantó el Te Deum. “a ti, oh Dios” y de allí pasaron
al Alcázar.
Los
enemigos de los reyes rápidamente empezaron a poner cizaña informando a
Fernando sobre la muerte de Enrique antes que lo hiciera su mujer. Ruin campaña
contra Isabel por prescindir del esposo en el gobierno ya que no lo esperó, cuando
si Isabel accedió a la proclamación fue para FRENAR a los partidarios de Juana.
1475 (24 años)
Entro
Fernando el 2 de enero besándole
las manos como su Rey y el 15 le presentaron las bases del acuerdo. La
forma de “yo el rey” y “yo la reina” esto quedo estampado. Después de mucho
hablar, Isabel convenció finalmente a Fernando, exclamando este: ¡Merecedora
sois, en verdad de gobernar no solamente España más todo el mundo! Quedando en
TANTO MONTA, MONTA TANTO, ISABEL COMO FERNANDO. Parece ser que esta frase fue
idea de ANTONIO DE NEBRIJA.
El Marques
de Villena que era el depositario de JUANA LA BELTRANEJA. Pide una buena boda
para ella, de lo contrario se dividiría el reino con doña Juana. Los reyes
respondieron que “A ELLOS PLACIA CASARLA EN LUGAR CONVENIBLE” y “SUPLICARIAN AL
PAPA PARA QUE LE DIERAN A ÉL EL MAESTRAZGO DE SANTIAGO”. Pero ni él ni El
ARZOBISPO DE TOLEDO parece ser que no obtenían lo que quería. No les gustaron
la respuesta y empezaron los tramites de casarla con su tío ALFONSO V de
Portugal que tenía la liga de la JARRETERA.
ISABEL en sus viajes solo veía a
los pueblos hartos de servir a los GRANDES. Hombres ansiosos de sentir el poder
de la majestad real aun cuando fuere con látigo. Estaban anhelantes de seguir
solo a un caudillo y obedecer solo a un señor. Isabel sabia llegar con
perspicacia al amor de sus súbditos, fuente inagotable de autoridad.
Los enemigos
de Isabel le achacaban que a las Cortes de Segovia donde ella se proclamó,
fueron pocos. De hecho TOLEDO no envió procurador a SEGOVIA. TODO eran
intrigas, calumnias, los Grandes querían seguir gobernando ante un trono que
era su ESCABEL.
VILLENA termina
por abrir el reino a ALFONSO DE PORTUGAL tomando por esposa a su sobrina, la
legitima heredera de los Reinos de Castilla y León y a requerirle a Isabel que
“NO SE ENTROMETIERA PUES NO LES PERTENECIA. QUE CUANDO ENRIQUE IV LE OFRECIO A
ISABEL el matrimonio, este no lo acepto, PORQUE NO ESTABA SANEADO EL DERECHO DE
ISABEL. ISABEL responde: ahora por derecho según debía, ahora por fuerza le
responderían, tomando ante todas cosas a Dios de su parte.
Isabel y
Fernando enviaron a decir a VILLENA que le confirmaban todo lo que su padre tenía,
más ellos, además le daban el Maestrazgo de Santiago más otras mercedes. Todo
lo hicieron por un desenlace pacifico, también le recordó al PRELADO CARRILLO
el daño que iba a sufrir el pueblo pero de nada sirvió. También le advertía
al rey de Portugal que ANTES QUE ESTA GUERRA COMIENCE, SE DEBE MIRAR MUCHO LA
ENTRADA, PORQUE EL PRINCIPIAR GUERRA, QUIEN QUIERA LO PUEDE HACER, SALIR DE
ELLA, NO, SINO COMO LOS CASOS DE FORTUNA SE OFRECIERAN. Alfonso no hace paso y
toma TORO. Mientras tanto ISABEL se arrodillaba ante CRISTO y decía EL
SEÑOR ES MI AYUDA Y NO TEMO LO QUE LOS HOMBRES ME HAGAN.
1476 (25 años)
Y empieza
la guerra. El 18 de enero de 1476 se rinde el castillo de Burgos. Muchos grandes traían allí
el cuerpo, pero en el partido contrario tenían el alma. Hubo reunión de varios
Grandes. No sabían que hacer: si pierden por apoyar a Isabel y Fernando ¿Qué
castigo les pasaría el portugués? Pero si ganan, entonces Fernando adquiriría
gran poder y ellos perderían además de privilegios, poder. Por suerte nadie
paso del recelo a la rebeldía, ni a la traición.
ZAMORA cayo
en poder de ALFONSO. Fernando le invito a reto, a un combate caballeresco, de
persona a persona y no se presentó. FERNANDO Libero TORDESILLAS. Después ZAMORA
fue recuperada. AL finalizar quiso dar gracias al Altísimo por el beneficio
recibido. En Toro JUAN DE ULLOA muere y su viuda MARIA SARMIENTO lo sigue
defendiendo. Se pensaba que Juana había salido con el príncipe DON JUAN camino
de Portugal, y que DON ALFONSO seguía en el castillo de TORO. Mientras tanto, a
FERNANDO lo reclaman los vizcaínos para liberar FUENTERRABIA y en ARAGON para
poner coto a la barcelonesa ROXA con sus caricas a su padre y es Isabel quien sigue
en el sitio de TORO. Le llegan referencias de que ALFONSO también esta en
PORTUGAL y se ha llevado a su sobrina, quedando en TORO el portugués CONDE DE
MARIALBA recién casado con la hija de MARIA SARMIENTO.
FEBRERO DE 1476
Estaban
preparando un nuevo asalto a TORO y BEATRIZ DE BOBADILLA informa a Isabel que
en el ALCAZAR hay tumulto y allí estaba la princesa. ISABEL lo deja todo y con BEATRIZ
marchan. ¿Qué había ocurrido? El pueblo ve llegar a ISABEL y salen a su
encuentro, escucho y no hablo de sanción. Le pedían que no entrara y ella
responde: DECID VOSOTROS A ESOS CABALLEROS Y CIUDADANOS DE SEGOVIA QUE SOY
REINA DE CASTILLA, Y ESTA CIUDAD ES MIA, ME LA DEJO EL REY MI PADRE, Y PARA
ENTRAR EN LO MIO NO SON MENESTER LEYES NI CONDICIONES ALGUNAS DE LAS QUE ELOS
ME PUSIEREN. YO ENTRARE -DIXO LA REYNA- EN LA CIUDAD POR LA PUERTA QUE
QUISIERE; Y ENTRARA CONMIGO EL CONDE DE BENAVENTE E TODOS LOS OTROS QUE
ENTENDIERE SER COMPLIDERO A MI SERVICIO. DECIDLES ASIMESMO QUE BENGA TODOS A
MI, E FAGAN LO QUE YO LES MANDARE COMO LEALES SUBDITOS, E SE DEXEN DE FACER
ALBOROTO Y ESCANDALOS EN MI CIUDAD, PORQUE DELLO GELES PUEDE SEGUIR DAÑO EN SU
PERSONA E BIENES. Y dicho esto picó espuelas y por la puerta de San Juan entró
encaminándose al ALCAZAR. En la puerta dice: AMIGOS, LA REYNA QUIERE OIR Y
REMEDIAR VUESTRAS QUEJAS. Acto seguido, sola, sin turbación alguna ni más
guarda que la de DIOS desde la escalera hablo:
QUERIA
SENTIR EL DAÑO COMO VOSOTROS LO SENTIS. DECIR AHORA MIS VASALLOS LO QUE
QUEREIS, PORQUE LO QUE A VOSOTROS VIENE BIEN, AQUELLO ES MI SERVICIO Y ME PLACE
QUE SE HAGA. Todo fueron aclamaciones, Uno tomo la palabra: Señora lo primero
que este pueblo suplica a Vuestra Alteza es que el Mayordomo CABRERA no tenga
la tenencia de este ALCAZAR.
Un estentóreo ¡viva la Reina! Fue
la respuesta.
La reina había reconquistado el
corazón de los segovianos.
¿Qué herramientas utilizó:
·
Fortaleza
interior.
·
Aplomo.
·
Confianza.
Desde la puerta del palacio les
dijo:
Seleccionar a tres o cuatro de
entre vosotros para recontar agravios recibidos. Yo los remediare. Averiguar
culpas para penarlas. Nombrados fueron castigados. Varias torres y puertas
fueron rotas y ella las pago.
Estamos
a finales de febrero e Isabel
recibió la noticia de que la noche anterior el pastor BARTOLOMÉ al frente de un
batallón habían entrado en el recinto urbano. Habían puesto banderas leales.
DON ENRIQUE FADRIQUE, VASCO VIVERO, PEDRO DE VELASCO ATACARON DICIENDO: si en
las FAZAÑAS DE CABALLERIA NO OVIESE AVENTURA, NO HABRIA HONRA. ALCEMOS LOS OJOS
A DIOS, PERO SIGAMOS AL PASTOR. Pronto los indecisos se pusieron a favor de los
Reyes Católicos. Pero una cosa es tomar la ciudad y otra el Castillo.
Rápidamente se presentó Isabel en TORO.
1 de marzo de 1476 fue la batalla
de Toro
Pensaban que JUANA estaba en el castillo. Isabel
todos los días rogaba: ¡Paces para este suelo! Al finalizar la batalla de TORO
salieron a relucir violaciones, robos y prisioneros. Había sed de venganza en
el pueblo y el CARDENAL DE ESPAÑA que era el NOBLE MENDOZA dijo una frase que
los apaciguo:
MATAR AL QUE SE RINDE MÁS SE PUEDE DECIR TORPE
VENGANZA QUE GLORIOSA VICTORIA; TRABAJEMOS PAR VENCER, E NO PENSEMS EN VENGAR,
PORQUE EL VENCER ES DE VARONES FUERTES Y EL VENGAR DE MUJERES FLACAS.
Y es que según las leyes de guerra Portugal
había ganado.
Después de la batalla aun habían pueblos que
reconocían a Juana y LUIS DE FRANCIA tenía cercada a FUENTERRABÍA. Al final
TORO
SE TOMO EL 18 DE MARZO 1476
Para afianzar el éxito se celebró Cortes en
Madrigal.
jugaron un papel estratégico los
reyes al enviar correos afirmando su victoria a la par que concediendo el
perdón a los derrotados, hecho que hace que el 13 de junio tanto el Marques de
Villena como el Arzobispo de Toledo soliciten el perdón. El 22 DE MARZO se
celebró una fiesta. Aprovechando la victoria lo primero que hizo Isabel fue dar
gracias a SAN ILDEFONSO.
27 DE ABRIL DE 1476
En Toledo sería
el reconocimiento total. Para empezar, celebraron Cortes en Madrigal que fue el
27 de abril. ¡Qué diferencia de las
anteriores! Ahora Grandes, Prelados, Vizcondes, Ricos hombres, todos con votos
acudieron ante los discutidos reyes. La batalla de TORO fue decisiva. Ella y su
esposo atendiendo las peticiones de los pueblos, que eran:
1.
Reducción
de los:
a.
Alcaldes
de provincia.
b.
De
casa y corte.
2.
Reformar
las audiencias, chancillerías. Para que hubiera menos jueces y mejor pagados.
3.
Provisión
para que los poderosos no se tomaran la justicia por su mano.
4.
Alguaciles
no embargar.
5.
Moderación
del arancel judicial, gastos de inversión administrativa.
6.
Limitar
la codicia de los oficiales, que hacen estragos en las haciendas.
7.
Fijar
el valor de la moneda.
8.
Que
los judíos y moros lleven señas por donde se le conociese.
Lo primero que se aplico fue “DAR
ORDEN DE AQUELLOS ROBOS E GUERRAS QUE EN EL REINO SE HACEN”. Resolver la injusticia
que padecían de los grandes:
1.
Ninguno
pagaba lo que debía, sino lo que querían.
2.
Las
gentes estaban habituadas a tantos desordenes, que aquel que se tenía por más
menguado, era porque menos fuerza hacía.
3.
Los
labradores y hombres pacíficos no eran dueños de lo suyo ni tenían recursos a
ninguna persona; y cada uno quisiera de buena voluntad contribuir con la mitad
de sus bienes por tener su persona y familia en seguridad.
15 DE JUNIO 1476
Autorizada,
planeada y sancionada en real cédula de Valladolid de 15 de junio, creándose la
SANTA HERMANDAD que fue brazo y sostén de los futuros REYES CATÓLICOS.
1478 (27 años)
Llega este
año y Alfonso renueva la guerra. Los Reyes consiguen que el Papa Sixto V anule
las dispensas de Alfonso con Juana y que el rey de Francia Luis XI reconozca
como única reina de Castilla a Isabel.
1479 (28 años) Este año Beatriz
de Portugal actúa como mediadora firman la paz.
1480 (29 años) en el Consejo
Real en 1480 son excluidos los Grandes.
1492 (41 años) Conquista de Granada y
su apoyo a Cristóbal Colón en ese mismo año abrió el camino de la expansión
española en América. También, a tenor de los sucesos acaecidos por lo que
termino siendo el Santo niño de la Guardia en 1489, que la Iglesia conmemora
cada 25 de septiembre, del que adjuntamos enlace de la archidiócesis de Madrid,
Los Reyes Católicos se vieron presionados y finalmente expulsando a los judíos
en marzo de 1492.
El Santo Niño de La Guardia,
mártir († 1489) | Oración y Liturgia
1496 (45 Años) Fin de la conquista de
Canarias
1500 (49 años) Al quedar viudo de
Isabel. la hija mayor de los Reyes Católicos Manuel el Afortunado, rey de
Portugal, solicita la mano de María y al ser concedida pasas a ser su esposa.
1504, el 26 de noviembre. Fallece
en Medina del campo.
1504. Fernando solicita
matrimonio a Juana de Castilla y esta lo rechaza.
Isabel es
una reina paradigmática por la manera de llegar al poder,
factores
importantes
1.
Valores.
a.
Paciencia.
b.
Talante.
c.
Empatía.
d.
Honestidad.
2.
Religión.
3.
astucia
Isabel transformo
a un conjunto de reinos en un cuerpo único:
1.
social,
2.
económico,
3.
político,
4.
diplomático
5.
y
militar.
Una
monarquía autoritaria, pero nada absolutista.
Un
corpus centrado en una sola dirección, respetando lenguas, tradiciones, fueros
e instituciones de los distintos reinos, pero unidos por la persona de un
soberano.
Apoyarse
en:
1.
las
clases medias
2.
clero,
3.
letrados
e
4.
hidalgos,
Transmitió al mundo, una forma
original de gobernar que se llegó a conservar hasta inicios del siglo XVIII.
Mantener y consolidar la autoridad fue clave. La dirección del Estado solo lo
puede asumir la Corona respetando fueros particulares y aconsejada por letrados,
evitando dar a las grandes familias importantes responsabilidades.
·
Lucho
contra las banderías.
·
limito
privilegios y poder de los nobles.
·
Estableció
el Tribunal del Santo Oficio.
·
Reforma
la justicia y la hacienda para fortalecer el poder real, y menos dependiente de
la nobleza.
·
De
un país con una situación económica crítica y de enfrentamientos internos, paso
a ser una potencia mundial. Sano las cuentas y sometió a la nobleza a la
justicia.
“La
monarquía de los Reyes se caracterizó como una voluntad que moraba en dos
cuerpos” De ahí que tanto en edificios, monedas y libros, fuera una
constante el yugo y las flechas.
La
constante preocupación de los reyes fue respetar los territorios, sin obligarles
a someterse a una norma común. Una corona que delega, pero conservando el
control político a través de consejos, audiencias y chancillerías compuestas
por las clases medias. En sus normas de gobierno nos encontramos un principio
básico, que se vio reflejado en el Consejo Real en 1480 en donde son excluidos
los Grandes. Es exclusividad de la Corona la política quedando reservado a los
Consejos los aspectos técnicos, quedando en adelante estos como un apartado
burocrático donde especialistas en derecho y administración examinen y
resuelvan las medidas tomadas por la Corona. Tendencia que también se va a
reflejar en los Ayuntamientos, dirigidos por un regidor sometido al control del
corregidor como representante del rey. El corregidor tenía como misión velar
para que los instrumentos técnicos no se entrometieran en discusiones
políticas.
Para los cristianos, Con ella
pasamos de la Edad Media a la Edad Moderna.
Fue tal el
buen hacer de Fernando e Isabel que su imagen y memoria domino tanto el siglo
XVI como el XVII, convirtiéndose en un mito dado el tiempo de bonanza que
supieron crear, en contraposición con las turbaciones del periodo anterior:
guerra civil, bandolerismo y anarquía. Fueron ellos los que establecieron el
orden y la autoridad.
Gobernó
delegando y confiando, de ahí que se rodeara de la presencia de Juana de
Contreras (5). Florencia Pinar (1470-1530) Primera mujer en
participar en justas poéticas. Beatriz de Bobadilla (1440-1511) (3), con
ella hasta en campañas militares, Beatriz Galindo “La Latina” (2)
maestra de sus hijos, Teresa de Cartagena (1435-1478) (4) aportándolo
pensamiento y Luisa de Medrano Bravo de Lagunas Cienfuegos (1484-1527)
(1). catedrática y oradora, Catalina de Medrano (6) En el tablero de la política,
como en el “Ajedrez del amor” supo que para ejercer el poder es
necesario moverse en todas direcciones. Se encargó de proporcionar maestros a
sus doncellas y pajes. Estipulo que todo el personal de su corte aprendiera
latín, canto, natación y ajedrez.
Con ellos
España se convierte en una nación fuerte, con valores. Ellos marcaron un nuevo
rumbo. Diego de Valera (1412-1488) 1476 en Doctrinal de principios 1476
escribe “algo nuevo empieza en España”. En 1498 el profesor Pedro Ciruelo dice
“Así que ahora vuelve la edad de oro”. (nunc igitur redit aurea aetas) Un siglo
después el cronista Diego de Colmenares exalta a Isabel como una soberana fuera
de lo común “Sin competencia puede gloriarse España de que con ella se dio
principio a la mayor monarquía que el mundo ha visto después de Adán”.
Don
Fernando era el presentado como el principal protagonista. Tres años antes de
su fallecimiento, en 1513, Nicolas Maquiavelo (1469-1527) edita “El
Príncipe” donde escribe “Fernando de Aragón, actual rey de España puede ser
llamado príncipe nuevo, porque de rey débil que era ha venido a ser en la fama
y en la gloria, el primer rey de los cristianos”. Maquiavelo juzga a Fernando
como “más astuto y afortunado que sabio y prudente”, atribuyéndole “astucia y
buena fortuna, más que saber y prudencia”. Frases que han dado origen al tópico
de un Fernando maquiavélico y calculador, contrapuesto a una Isabel que se
movía por valores y moral. Un hombre con talante diría yo. Lo cierto es que
hasta mediados del siglo XVII Don Fernando era el modelo soberano. Baltasar
Gracián (1601-1658) decía que Felipe II al pasar ante el retrato del rey católico
siempre comentaba “a este se lo debemos todo” para acto seguido inclinarse
reverencialmente, y en tiempos de Felipe IV, su ministro Olivares le insistía
que siguiera los pasos “del rey de reyes” refiriéndose a Don Fernando.
A lo largo
de los siglos XVI y XVII la imagen de los Reyes Católicos represento de forjar
una nación, estabilidad económica, tener presente los valores y el
descubrimiento de América. Para la cristiandad se inicia la Edad Moderna.
Hay que
esperar a 1821 en que Diego Clemencín (1765-1834) publica la primera
biografía de la reina. Estamos en el siglo de la decadencia en valores y los
primeros brotes de separatismo.
Jose
Cadalso
(1741-1782) siglo XVIII en sus “Cartas marruecas” escribe “La monarquía
española nunca fue más feliz por dentro, ni tan respetada por fuera, como en la
época de los Reyes Católicos” (Carta LXXIV),
Segismundo
Moret (1838-1913)
dejo dicho que después de los Reyes Católicos que unieron “bajo un solo cetro
casi todos los territorios” abrieron “la era moderna con el descubrimiento de
América” vino Carlos I y “aquella España torció su dirección histórica y se fue
a combatir en el norte de Europa las ideas protestantes a nombre de la Casa de
Austria”.
Dadas estas
premisas es lógico que los Reyes Católicos aparezcan como los monarcas
verdaderamente nacionales que tuvo España.
ALONSO DE MADRID. RECOGIMIENTO DE FRANCISCO DE OSUNA

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