martes, 16 de septiembre de 2025

 


COMO SOBREPONERSE

A LA TRAGEDIA

 

Empezaremos por definir que entendemos por tragedia para a continuación seguir hablando de herramientas y sus correspondientes pasos de ayuda. Nuestro diccionario de la RAE, en su quinta y última acepción nos dice: “Situación o suceso luctuoso y lamentable que afecta a personas o sociedades humanas”. Y así es, ya que en su génesis hablar de tragedia, era hablar de un género dramático nacido en Grecia donde se acostumbraba a llevar a cabo representaciones teatrales, sobre grandes héroes y personajes ilustres, todos necesariamente caídos en desgracia y siempre con un final inevitablemente doloroso.

 Con el tiempo paso a ser un modelo para la educación moral y cívica de ciudadanos, dado el éxito como medio de “crear un pensamiento único”. Roma lo adopto como guía, de ahí la profusión de teatros a lo largo y ancho del imperio donde, además, los actores eran empleados al servicio del Estado. A través de ellos, de manera lúdica, totalmente pacífica, lograban conformar el pensamiento de los ciudadanos, inculcar valores y metas. A día de hoy, sin embargo, nombrarla, es una forma de manifestar desgracia, catástrofe, desdicha o un accidente, por poner un ejemplo.

Y es que en este nuevo tiempo, la palabra tragedia no cesa de multiplicarse en “las noticias” dado el poder de impacto que tiene lo negativo en la fijación de cuanto se quiere informar. Hecho que de igual forma acontece en las redes sociales y conversaciones cotidianas, sin que seamos totalmente conscientes de que esta saturación de relatos negativos puede llegar a generar una sensación de estar viviendo rodeados únicamente de catástrofes, ¡algunos ya vaticinan que son avisos del fin del mundo! pudiendo llegar a alcanzar un impacto emocional.

 Realidad que acaba terminando por generar ansiedad, miedo y desengaño entre otros cuando, a decir verdad, si nos detenemos por unos instantes a observar a nuestro alrededor también podemos comprobar los infinitos sucesos positivos que diariamente acontecen: nacimientos, el milagro de la esperanza de vida, nuevos inventos, tantos jóvenes brillantes obteniendo premios extraordinarios en las distintas Universidades y que la prensa para nada publicita porque no es noticia, o poder estar paseando por la Gran Vía de Madrid y en cuestión de horas estar en la carrera séptima de Bogotá, la calle Obispo de La Habana, o en el paseo de los Montejo en Mérida, cuando ayer era una cuestión de semanas.

Ante esta realidad es necesario acometer tanto acciones inmediatas como de a corto plazo a través de ejercicios de higiene mental, con el fin de proteger la salud mental de todo sujeto mediante estrategias para salvaguardar su salud emocional, haciendo frente a esta sobreexposición de noticias, con el fin de frenar que la tragedia termine convirtiéndose en la disertación dominante.

El impacto emocional que este bombardeo de tragedias tiene en las personas (ansiedad, desesperanza, miedo), así como el fenómeno social de cómo se comunica y amplifica lo trágico, debe explorarse a través de estrategias para Proteger la salud emocional mediante ejercicios de higiene mental frente a la sobreexposición a noticias, entender el fenómeno mediático dado que la tragedia se está convirtiendo en el discurso dominante y contrapesar la narrativa, consistente en trabajar en cómo rescatar y visibilizar relatos de resiliencia, esperanza o actos cotidianos de misericordia.

Este tipo de huella emocional que calificamos como tragedia -accidente, pérdida de un ser querido o violencia- suele conducir a las siguientes manifestaciones con sus correspondientes niveles:

 1.     Somático:  manifestaciones de insomnio, extenuación, falta de apetito y rigidez muscular.

2.     Emocional: impotencia, sentimiento de miedo, tristeza, culpa, rabia.

3.     Cognitivo: crisis en cuanto a creencias, autoestima y reconsideración de valores. ¿Qué hecho yo para merecerme esto? ¿Por qué precisamente a mí? ¡Realmente es que la vida no tiene sentido! Tanto luchar y ¿para qué?

Los pasos a dar tanto a nivel familiar como con acompañamiento profesional podemos centrarlos en los siguientes puntos:


EN CUANTO A LA FAMILIA.

Exponemos las herramientas inmediatas, básicas a corto/medio plazo y a largo plazo a llegar a cabo:

1.     Herramientas inmediatas. También llamados primeros auxilios emocionales. para sobreponerse sin necesidad de acompañamiento profesional, nos apoyaremos en:

a.     Acompañarle: Que sienta nuestra presencia. Que sepa que el tiempo no nos importa mientras estamos a su lado. Queremos estar con él. Escucharle, aceptarle, sonreírle. Contacto físico.

b.    Aceptación de emociones: ayudarle en el tiempo de aceptación, de reconocer que son totalmente normales esas respuestas suyas de llanto, estar confundido y hasta enfadado ante el hecho ocurrido.

c.     Equilibrio: que pueda percibir que se encuentra en un lugar totalmente seguro. Que no está solo; se le quiere. De nuevo el contacto con el cuerpo a través del abrazo, coger de la mano. 

 d.    Comunicación asertiva: cero frases que puedan generar incertidumbre o cualquier tipo de rumor.

 

2.     Herramientas básicas a corto y medio plazo. Podemos implementar:

a.   Rutina básica: Cuidar la alimentación, el sueño y hacer ejercicio -como mínimo andar-. Debemos tener presente que el cuerpo regula la mente. “Mens sana in corpore sano” [a]

b.     Red de apoyo: no se puede permitir el aislamiento. Tanto el grupo primario -la familia- como el secundario -amigos-, debe estar acompañándole en los tiempos acordados.

c.   Limitar la exposición mediática: mejor si podemos evitar que vea/escuche noticias que puedan conducirle a reabrir la “llaga”.

 

 3.     Herramientas a largo plazo.

a.     Expectativa realista: consistente en no negar la realidad, pero si intentar abrir un espacio a la reconstrucción con las piezas que han quedado después de la derrota. Con mis pacientes siempre acostumbro a guiarme con herramientas que me permitan poder decirme al final: “Se que no puedo cambiar su pasado, pero si la percepción del mismo, la forma de como lo va a ir percibiendo a lo largo de la terapia”

b.    Sentido: ayudarle a encontrar un propósito en medio del dolor. Dejar de repetirse ¿Por qué a mí?, para pasar a ¿Para qué a mí? ¿Qué necesitaba aprender? Ahora ¿Qué voy a poder aportar? 

c.     Grupo Primario: hablar de lo vivido, de lo que se está viviendo con la pareja/hijos/nietos, para que la historia no quede somatizada. Esa energía hay que liberarla. No podemos permitir que se quede enquistada en su cuerpo.

 

 

EN CUANTO A ACOMPAÑAMIENTO PROFESIONAL.

 

                 Protocolos:

Estos son llevados a cabo mediante formalidades para acompañar a todo sujeto que esté atravesando una tragedia. Su objetivo es proveer a profesionales una guía práctica, clara y utilizable para acompañar a quien está atravesando una tragedia (pérdida repentina, accidente, desastre, etc. En cuanto al ámbito de actuación, estos se implementan en centros de salud, equipos de respuesta ante emergencias, atención en domicilio e inclusive en atención telefónica.

 

     Modelos psicológicos relevantes:

1.     Modelo cognitivo de PTSD (Ehlers & Clark, 2000): el PTSD se mantiene por interpretaciones que hacen que la experiencia se perciba como una amenaza presente (p. ej., “esto puede volver a pasar”) y por una memoria traumática procesada de forma fragmentada. La 1intervención aplicada consiste en: reestructuración cognitiva + técnicas de procesamiento de memoria.

2.     Dual Process Model del duelo (Stroebe & Schut): aquí el duelo alterna entre orientación hacia la pérdida (procesamiento del dolor) y orientación hacia la restauración (ajustes prácticos). Esto legitima intervenciones que permiten tanto la expresión de duelo como la promoción de rutinas/reintegración. 

3.     Teoría del apego: pérdidas o amenazas pueden reactivar modelos internos de seguridad (ver anterior artículo [1]); la manera en que la red social responde influye fuertemente en el proceso de adaptación. Hecho que implica trabajar con la familia y grupo secundario como recursos terapéuticos.

4.     Reminiscencia. Modelos de significado / reconstrucción narrativa: el trabajo de dar sentido ayuda a reorganizar la biografía y a integrar la pérdida sin anular el dolor. Las vivencias clave, aceptarlas y obtener un nuevo significado con el fin de integrarlas como un aprendizaje significativo

5.     Reforzar los recursos internos: la técnica consiste en ir identificando los valores, fortalezas y experiencias previas.

6.     Dinámica de grupo: incorporarse a un reducido número de sujetos que hayan vivido experiencias similares y trabajar las pautas.

7.     Técnicas de relajación: trabajarla a través de la sofrología con el fin de reducir la reactivación.

 

Puntos a tener en cuenta tanto para la acción clínica como comunitaria.

 

1.     Priorizar la seguridad y necesidades básicas. El cuerpo responde mejor cuando está atendido.

2.     Tener activado al grupo secundario. El apoyo social es un factor protector de primer orden.

3.      Se debe educar sobre procesos normales. Hay que reducir estigma y evitar patologización prematura.

4.     Atentos a detectar con el fin de derivar. Si al mes hay deterioro funcional, habrá que considerar terapia especializada.

5.     Hay que cuidar al que interviene. El desgaste es real “trauma vicario” y hay que prevenirlo.

  

Consideraciones especiales.

1.     Niños. En los niños el trauma se expresa somáticamente y con regresión o cambios en el juego.

2.     Adultos mayores. Mayor riesgo de duelo. (delirium). Habilidad para ajustar lenguaje, ritmo y corroborar salud física.

3.     Pérdida violenta/suicidio. Estamos ante la presencia de un alto riesgo de complicaciones. Necesaria la intervención especializada temprana y atención a estigmas sociales.

4.     Exposición mediática: la repetición de imágenes incrementa la reactivación. Se debe limitar y educar.

Ramón Morcillo López Ph.D.

Doctor en psicología

Colegiado CV.06004

rmorcillo@ext.ucam.edu

https://rmorcillo.blogspot.com/

 

Referencia y bibliografía.

1.      Como los jóvenes asimilan pensamientos tóxicos en la niñez perjudicándolos de adultos.

[a] Mens sana in corpore sano. Cita latina correspondiente a la (Sátira X, 356) escrita por Décimo Junio Juvenal autor de dieciséis sátiras. La cita completa es “Orandum est ut sit mens sana in corpore sano”, que traducida al español queda como sigue: Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.

2.      Ehlers, A., & Clark, D. M. (2000). A cognitive model of posttraumatic stress disorder. Behaviour Research and Therapy.

3.      Van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score. Viking.

4.      Bonanno, G. A. (2004). Loss, trauma, and human resilience. American Psychologist.

5.      Stroebe, M., & Schut, H. (1999). The Dual Process Model of Coping with Bereavement. Death Studies.

6.      World Health Organization / Inter-Agency Standing Committee (2007). IASC Guidelines on Mental Health and Psychosocial Support in Emergency Settings.

7.      Brewin, C. R. (2011). The nature and significance of memory disturbance in PTSD. Annual Review of Clinical Psychology.

8.     Prigerson, H. G., et al. (2009). Prolonged grief disorder: Psychometric validation of criteria. PLoS Medicine.


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