Eliminar
la discriminación racial (DD.RR),
un
compromiso también emocional.
Antes
de iniciar este artículo sobre un tema tan de candente actualidad como es la
“Eliminación de la discriminación racial DD.RR.”, bueno es que nos iniciemos
definiéndola, así: “entendemos por DD.RR. al trato desigual o exclusión de
sujetos por su raza u origen, afectando esta realidad a sus derechos,
oportunidades y bienestar social”. Su forma de manifestarlo puede ser
abierta, a través del insulto o el crimen entre otros, o de forma
indirecta o etérea, como bloqueando el acceso al trabajo o un lugar donde
vivir. Las instituciones también juegan su papel, a través de leyes, políticas
y “espíritu del tiempo” generadoras de desigualdad y estereotipos.
Cuando
decimos que es un compromiso emocional, estamos refiriéndonos de la capacidad
que DD.RR. tiene de generar en los sujetos distintas reacciones emocionales
como, miedo, tristeza, ira o asco, entre otras. Reacciones que responden a
estímulos significativos que pueden influir en nuestras decisiones,
percepciones y relaciones interpersonales. Estímulos que necesariamente el
sujeto debe tener introyectados.
La
DD.RR. como organización surgió en la segunda mitad del pasado siglo, a raíz
del enfrentamiento entre policías y ciudadanos en Sharpeville el 21 de marzo de
1960 con el resultado de 69 muertos, hecho que llevo a la O.N.U. en 1966 a
proclamar cada 21 de marzo “El día internacional de la eliminación racial” como
una forma de evidenciar un fenómeno de exclusión y afectación social que se
presenta en el mundo y se materializa contra la población afrodescendiente,
indígena y emigrante.
Dado
que un elemento de discriminación lo encontramos en la inmigración, así como
objeto del presente artículo, decir que los cambios de residencia del hombre
forman parte de la historia de la humanidad siendo el motor que las origina
para obligar al hombre a abandonar -quizás de por vida- la tierra donde nació,
el hasta ese momento su mundo, mundo que ya no puede sostenerle, cambiarlo por
algo intangible, en primer lugar, siempre lo encontramos en la pobreza, seguido
de la ideología. Pero hay de decir, que no siempre emigrar ha sido sinónimo de
discriminación, y en el caso de serlo, para nada igual en todos los países,
aunque la realidad es que los efectos que se producen son claros: exclusión
social, limitación al trabajo lo que conlleva pobreza, marginación, soledad y
deterioro psicológico. A día de hoy la relación de asociaciones dedicadas a
intentar solucionar la discriminación racial y cultural, teniendo como misión
principal la educación, supervivencia e integración, haciendo hincapié desde la
infancia para prevenir la discriminación, ciñéndonos a España, las más
destacadas son:
1.
Cruz Roja. (1864)
2.
SOS. Racismo España.
(1995).
3.
Alianza por la ley de
Igualdad de trato. (2020).
a.
Conformada a su vez por
catorce ONGs.
4.
Fundación Secretariado
Gitano. Trabaja contra la intolerancia, el racismo y la violencia entre otros.
(2001).
5.
Red Acoge. (1991).
6.
Accem. (1990).
7.
Comisión Española de
Ayuda al refugiado. (1979)
8.
CEAR. España. (1979),
9.
Fundación CEPAIM.
(1994)
10. Movimiento
por la paz, el Desarme y la libertad. (1983)
11. Unión Romaní. (1986-2022).
12. Oxfam
internacional España (1997). Asociación que como dice su portada creada “contra el imperio de los más ricos” El
mundo tal y como lo conocemos no es justo
Decíamos
en párrafos anteriores “que no siempre emigrar ha sido sinónimo de discriminación”.
Efectivamente, dentro de la misma Europa, por ceñirnos solo al pasado siglo, la
constante emigración de griegos, italianos, portugueses y españoles -cuenca
mediterránea- mayoritariamente hacía Francia y Alemania en absoluto estuvo
marcada por la discriminación. Tampoco lo estuvo el torrente de europeos hacia
Hispanoamérica. ¿Y por qué ahora es tan significativa? Son muchos los
sociólogos e historiadores sustentando una base cultural/religiosa. Los
católicos y ortodoxos no presentan una base racista, aunque si mayoritariamente
clasistas, esta es la gran diferencia. El triste hecho ocurrido en Suráfrica a
principio de la década de los sesenta, guarda una estrecha relación en cuanto a
DD.RR. con la experiencia sufrida de Mahatma Gandhi el 7 de junio de 1893
cuando un hombre blanco se opuso a que ocupara un asiento en el vagón de
primera clase en el tren, viajando a Pietermaritzburg, hasta el extremo de ser
arrojado del tren, a pesar de que Gandhi había pagado su billete. Los dos
hechos ocurrieron en una zona racista y no católica u ortodoxa.
A
inicios de los años sesenta, el 5 de julio de 1962 fue la independencia de
Argelia y el 2 de abril del mismo año el fin de la guerra de la Malvinas, en
los dos casos se inicio -con antelación en algunos aspectos- una fuerte
emigración hacia Francia y España. En nuestro caso fundamentalmente de
argentinos y argelinos con antepasados hispanos dado el alto pasado emigratorio
-la familia materna del pied-noir premio Nobel de
Literatura de 1957, Albert Camus era española, de San Luis; Menorca-, pero es a
principios de este siglo cuando lo que denominamos inmigración y su componente
DD.RR. empieza a aparecer como noticia y no precisamente de la proveniente de
Hispanoamérica, léase: Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Centro América e islas
del Caribe hispano mayoritariamente . Fue a partir del verano -13 de agosto- de
2014 cuando se inicia el primer asalto a las vallas de Ceuta y Melilla a la vez
que de manera “desorganizada” empiezan a arribar pateras a Canarias, a
Andalucía. y a pesar del problema, hay que esperar nueve años para que el
primer pacto de medidas en emigración de Europa se apruebe (20 de diciembre de
2023).
Hoy,
el centro de análisis Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros) (1) estima que
840.000 migrantes viven en España en situación irregular (Datos relativos a 1
de enero de 2025), precisando que, de mantener las dinámicas actuales, el
número de residentes en situación irregular seguirá, aunque se cumplan las
estimaciones de regularizar a 900.000 sujetos en tres años. Es decir que, a
además de ellos, los datos van a permanecer.
Causas:
Debemos
reseñar que el hecho diferencial de estos nuevos migrantes son mayoritariamente
integrantes de una cultura, religión distinta a la autóctona -en concreto a la
católica-, tema de todos conocidos, con la variable de no integración y cierta
permisividad, paternalismo a trasgredir la Ley, el caso más extremo (2) la
absolución por enfermedad psiquiátrica al joven que mato con un machete a un
sacristán en Algeciras. o la absolución a dos jóvenes por agresión sexual a dos
menores de trece años, al aplicarles la Audiencia Provincial la llamada
cláusula de (3) “Romeo y Julieta”. La permisividad en lo denominado “okupas”,
están haciendo que unida a la escasa planificación de la política migratoria
española, sin una estrategia clara a pesar de todas las ONGs subvencionadas,
sobre el volumen de inmigrantes que se reciben ni sobre sus características,
han dado pie a la creación que al fin a tomado cuerpo de lo que hemos terminado
por calificar DD.RR. realidad que históricamente jamás había ocurrido en
nuestra sociedad. Como muestra de este nuevo pensamiento, para alcanzar su
erradicación la propia UNESCO ha promovido
programas de tolerancia, inclusión y protección de los derechos humanos como
pilares para erradicar la discriminación, optado por la educación desde la
infancia para prevenirla, enseñando respeto, igualdad y convivencia entre
personas. Promoción de la diversidad, la denuncia de actos discriminativos y la
implementación de leyes contra el racismo para llevarlo a cabo con un grupo
donde religión e ideología -teocrática y totalitaria- va unida. Querer llevarlo
a cabo como se muestra, no deja de ser extraño. Resumiendo, decir que dadas las
herramientas a trabajar la DD.RR. es y va a ser un fenómeno con tendencia a
“convivirlo” más que a “resolverlo” con ejemplo como se están viendo tanto en
Cataluña como en Francia.
1.
Inmigrantes en situación
irregular en España, estimado por Funcas
3.
Absueltos dos marroquíes que se acostaron
con niñas en Valencia
4. Absueltos dos marroquíes que se
acostaron con niñas en Valencia
